Las guías de la National Kidney Foundation recomiendan iniciar diálisis cuando el aclaramiento de urea sea inferior a 2, lo que equivale a un aclaramiento de creatinina menor a 14 ml/min o un GFR menor a 10,5 ml/min. No se debe esperar a que el paciente llegue a un estadio terminal con un GFR menor a 10 ml/min. Existen evidencias de que iniciar diálisis de forma temprana y ajustada a la función renal residual mejora la sobrevida del paciente.