La civilización olmeca se ubicó en el sur de México entre los años 1200 a.C. y 400 a.C. Construyeron tres grandes centros ceremoniales donde se asentaron en comunidades jerarquizadas gobernadas por jefes. Crearon una arquitectura monumental con pirámides de base cuadrangular hechas de tierra compactada. También desarrollaron una compleja escultura como cabezas colosales de basalto que representaban a sus líderes.