Los hermanos Wright, Wilbur y Orville, fueron pioneros de la aviación, patentando el primer aeroplano y realizando el primer vuelo controlado en 1903. Glenn Curtiss, otro innovador en el campo, desarrolló sus propios diseños y compitió con los Wright, lo que llevó a una batalla legal entre ambos. A pesar de los logros iniciales de los Wright, la industria de la aviación en Estados Unidos se paralizó por sus patentes hasta que el gobierno intervino, permitiendo que Curtiss construyera aviones y fomentando el desarrollo del sector.