DESAFORTUNADO
  EN EL AMOR



       CARLA CAYUELA

       BADR ABOUZIAN
Otro día más, volvía a dormir en la calle. El frío
abrasador me congelaba los huesos, obviamente
otro duro año de invierno. En ese momento
pensaba yo en mi infancia. Esa casa enorme en
la que vivíamos, las grandes comidas que nos
preparaban mis padres todos los días, en
especial    los   domingos.   Mis   padres   eran
millonarios que habían conseguido fortuna en las
Américas.
Pasaron los años y para mis padres no podía ser
diferente. Mi padre murió un siete de abril y mi
madre se suicidó tras él. La herencia era
millonaria y mi hermano tras engañarme, se
quedó con todo el dinero. Mi sueldo miserable no
daba para mucho y para colmo en la oficina me
despidieron por alcohólico.
No tarde en caer en la miseria y acudí a mi
hermano     en    busca   de    ayuda,      buscándolo
alrededor   del    mundo       pero   fue    imposible
encontrarlo. En diez días me convertí en un
auténtico miserable, un fuera de la ley y todo el
mundo huía de mi.
Por un momento mi pensamiento se fue a mi
infancia, pero tuve que volver a la realidad. Solo
con mirarme, se me caía el mundo encima. Mi
aspecto era horroroso, los dientes que me
quedaban eran totalmente amarillos, el poco pelo
que me quedaba era grasiento, debido a las
escasas duchas. Para mi edad tenía más arrugas
que un anciano de noventa años.
La calle era mi compañera de vida, hacía ya seis
años, apenas comía y bebía. El invierno era lo
peor, pasé mucho frío, esas noches heladas, en
que no me sentía ni los huesos, la gente me
miraba con compasión, pero nadie me ayudaba.
En cambio en verano, obviamente no pasaba frío,
pero el calor extremo era insoportable.
Durante tres años, nadie que pasaba por la calle,
me     llamaba     la    atención.   Me   acuerdo
perfectamente, que un ocho de junio, a las once
pasó una mujer que me miro con lástima y me
quiso ayudar. Me convenció para ir a su casa. Su
casa era inmensa. Pasaron dos semanas y una
noche me atreví a entrar en su cama, nos
empezamos a acariciar, sus labios rozaron con
los míos, su piel toco mi piel...
Después de la noche tórrida, todo siguió igual,
pero me alertó de que su marido estaba apunto
de llegar de viaje, pero la sorpresa llegó, cuando
el marido al instante, entró por la puerta. No me
lo podía creer, era mi hermano, no sabía que
hacer. Le explicamos lo que había ocurrido. Me
pegó una paliza. Me desfiguro la cara totalmente,
la nariz no paraba de sangrar, el labio inferior
quedó partido en dos, dejándome una cicatriz
enorme, también me rompió tres costillas...
Durante       dos   días    estuve    en    cama
recuperándome. Hice un intento para hablar con
ellos dos. Mi hermano y yo, le dimos a elegir, con
cual de los dos se quedaría, ella no dudo un
instante, en decirnos que con ninguno, que tenia
un amante y se iba a vivir con él.
Nos dejó solos a mi y a mi hermano. No dudé en
suicidarme.
http://www.youtube.com/watch?v=nDM572whVpE




    Ref: ADOLFO BECQUER

Diaposssss3

  • 1.
    DESAFORTUNADO ENEL AMOR CARLA CAYUELA BADR ABOUZIAN
  • 2.
    Otro día más,volvía a dormir en la calle. El frío abrasador me congelaba los huesos, obviamente otro duro año de invierno. En ese momento pensaba yo en mi infancia. Esa casa enorme en la que vivíamos, las grandes comidas que nos preparaban mis padres todos los días, en especial los domingos. Mis padres eran millonarios que habían conseguido fortuna en las Américas.
  • 3.
    Pasaron los añosy para mis padres no podía ser diferente. Mi padre murió un siete de abril y mi madre se suicidó tras él. La herencia era millonaria y mi hermano tras engañarme, se quedó con todo el dinero. Mi sueldo miserable no daba para mucho y para colmo en la oficina me despidieron por alcohólico.
  • 4.
    No tarde encaer en la miseria y acudí a mi hermano en busca de ayuda, buscándolo alrededor del mundo pero fue imposible encontrarlo. En diez días me convertí en un auténtico miserable, un fuera de la ley y todo el mundo huía de mi.
  • 5.
    Por un momentomi pensamiento se fue a mi infancia, pero tuve que volver a la realidad. Solo con mirarme, se me caía el mundo encima. Mi aspecto era horroroso, los dientes que me quedaban eran totalmente amarillos, el poco pelo que me quedaba era grasiento, debido a las escasas duchas. Para mi edad tenía más arrugas que un anciano de noventa años.
  • 6.
    La calle erami compañera de vida, hacía ya seis años, apenas comía y bebía. El invierno era lo peor, pasé mucho frío, esas noches heladas, en que no me sentía ni los huesos, la gente me miraba con compasión, pero nadie me ayudaba. En cambio en verano, obviamente no pasaba frío, pero el calor extremo era insoportable.
  • 7.
    Durante tres años,nadie que pasaba por la calle, me llamaba la atención. Me acuerdo perfectamente, que un ocho de junio, a las once pasó una mujer que me miro con lástima y me quiso ayudar. Me convenció para ir a su casa. Su casa era inmensa. Pasaron dos semanas y una noche me atreví a entrar en su cama, nos empezamos a acariciar, sus labios rozaron con los míos, su piel toco mi piel...
  • 8.
    Después de lanoche tórrida, todo siguió igual, pero me alertó de que su marido estaba apunto de llegar de viaje, pero la sorpresa llegó, cuando el marido al instante, entró por la puerta. No me lo podía creer, era mi hermano, no sabía que hacer. Le explicamos lo que había ocurrido. Me pegó una paliza. Me desfiguro la cara totalmente, la nariz no paraba de sangrar, el labio inferior quedó partido en dos, dejándome una cicatriz enorme, también me rompió tres costillas...
  • 9.
    Durante dos días estuve en cama recuperándome. Hice un intento para hablar con ellos dos. Mi hermano y yo, le dimos a elegir, con cual de los dos se quedaría, ella no dudo un instante, en decirnos que con ninguno, que tenia un amante y se iba a vivir con él. Nos dejó solos a mi y a mi hermano. No dudé en suicidarme.
  • 10.