Este documento discute cómo Jesús trató con compasión y amor a los marginados de su tiempo, incluyendo prostitutas, personas con enfermedades mentales, samaritanos y publicanos. Jesús mostró misericordia hacia ellos en lugar de condenarlos, y usó historias e interacciones personales para enseñarles y ayudarlos a reconocer su valor ante Dios a pesar de sus faltas.