El documento describe cómo el proceso de mercantilización de la vida en México ha llevado a la fragmentación social y la violencia. Ha puesto el éxito económico como referente principal, descartando otras dimensiones de la vida. Jesús ofrece un referente ético alternativo que puede modelar la conciencia y libertad para valorar a los demás y la creación. La Iglesia debe ser imagen de la misericordia de Dios mediante gestos concretos, dignificando a toda persona.