La iglesia y el Papa Francisco abordan la cuestión social, destacando la importancia de interpretar los signos de los tiempos y proponer acciones de evangelización que promuevan la inclusión social y la paz. Aunque el Papa no presenta un análisis exhaustivo de la realidad social, resalta la necesidad de atender a los pobres y considerar sus clamores, así como de reconocer las tensiones que existen en la sociedad. Además, se enfatiza que la evangelización debe estar interconectada con la promoción humana y el compromiso social, en lugar de ser un documento estrictamente social.