La mezquita sevillana construida en el siglo XII se transformó en la Catedral de Santa María tras la conquista cristiana de la ciudad en 1248. La actual Catedral comenzó a construirse en el siglo XV en estilo gótico, aunque mantuvo la torre alminar musulmana conocida como la Giralda. La Giralda originalmente servía para que los almuédanos llamasen a la oración a los musulmanes sevillanos.