El documento analiza el conflicto armado en Colombia, sus orígenes desde 1946, y la evolución hasta la búsqueda de paz y resolución a partir de 2016. Destaca la violencia sistemática, el impacto en las víctimas, especialmente mujeres, y la necesidad de un enfoque integral para abordar la reparación y la reconciliación. Se aboga por el perdón, la participación de la sociedad civil y el papel del estado en la restauración de derechos y construcción de un futuro sin violencia.