Este documento resume las discusiones de una conferencia eclesial sobre cómo ser discípulos misioneros en América Latina y el Caribe. Propone que los cristianos deben salir de los templos para anunciar el Evangelio y servir a los más pobres, especialmente a través de pequeñas comunidades. También enfatiza la defensa de la dignidad humana, la justicia social, la familia y la vida. El objetivo final es despertar a la Iglesia para una renovada misión de propagar el Reino de Dios en la región.