El documento describe cómo Dios encuentra y comparte su gozo con las criaturas a través de la conversión, la cual consiste en acoger el gozo de Dios y dejarse guiar por él para volver a la vida y compartir ese gozo. Jesús refleja el amor incondicional de Dios hacia los pecadores a través de las parábolas de la oveja y la moneda perdidas, mostrando que Dios busca activamente a los descarriados y se alegra más por un pecador arrepentido que por noventa y nueve justos.