La serotonina y la dopamina son importantes neurotransmisores involucrados en la recompensa, el aprendizaje, la motivación y el comportamiento. La serotonina regula procesos como la agresividad, el impulso sexual, el apetito y el sueño, y produce efectos como el bienestar, la concentración y la calma. Niveles bajos de serotonina se asocian con problemas como la depresión, la ansiedad y la obesidad.