Este decreto supremo reglamenta una ley boliviana que ratifica el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS. Establece medidas para controlar y reducir el consumo de tabaco y la exposición al humo ajeno, incluyendo prohibiciones de fumar en lugares públicos, advertencias sanitarias en empaques de tabaco, educación pública sobre los peligros del tabaco, e impuestos y regulaciones para desincentivar el consumo. El objetivo es proteger la salud pública y prevenir enfermedades y muertes relacionadas