El efecto pigmalión se refiere a cómo las expectativas y creencias de una persona pueden influir en el rendimiento y conducta de otra, ya sea positivamente o negativamente. Este fenómeno destaca la influencia de padres, docentes y figuras afectivas en el desarrollo de un niño, afectando sus capacidades y conductas a través de la comunicación verbal y no verbal. La metáfora ilustra que juzgar incorrectamente las habilidades de alguien puede perjudicar su autoevaluación y potencial.