28-10-2023
Ensayo: “El efecto
Pigmalión en la
educación”
Curso: Herramientas de lenguaje
Ivan de Jesus León López
7º “C”
Benemérito Instituto
Normal del Estado
“Gral. Juan Crisóstomo
Bonilla”
Licenciatura en
Educación Primaria
El efecto Pigmalión en la educación
Introducción
En este ensayo, hablare sobre una postura a favor del proceso de enseñanza basado en el
efecto Pigmalión que se encuentra muy inmerso en la vida cotidiana y sobre todo en la
práctica docente. Dicho efecto, tiene su origen en la figura del escultor griego llamado
Pigmalión, quien entre sus creaciones dio origen a Galatea, la cual poseía tal belleza y
perfección, que su autor se enamoró perdidamente de ella. El mito continúa cuando
Pigmalión conoce a la bella Afrodita, entonces descarga en ella todo el amor que previamente
sentía por la estatua. Este momento representa el cumplimiento de la expectativa, realizada
previamente a través de la escultura, y representa la génesis del fenómeno que se estudia en
el presente texto, ya que cómo vemos el sujeto superó lo que esperaba de sí mismo.
Es cierto que el efecto Pigmalión tiene una grandísima antigüedad, y en ocasiones
desconocido por algún porcentaje de la sociedad contemporánea. Sin embargo, para mi
significó un efecto muy interesante. Dicho interés lo llevo a pensarlo o ubicarlo dentro del
ámbito educativo, ya que, se produce de manera tan espontánea e incontrolable en la vida
cotidiana escolar, que esto puede presentar algunas consecuencias sobre el rendimiento
académico y motivación de los estudiantes, sin a veces, los propios docentes pensar que
dichas consecuencias pueden ser causadas por ellos mismos y por la propia familia. O
también, caso contrario a ello, en aulas donde se fomenta el interés y motivación de los
alumnos suele presentarse sin que los docentes en servicio sepan que a través de estrategias
pedagógicas se está presentando dicho efecto en su aula.
Desarrollo
Dentro del ámbito educativo y en América, el efecto Pigmalión se probó en un estudio de los
investigadores Rosenthal y Jacobson en 1964. Este estudio se llevó a cabo tras realizar un
test a alumnos aleatorios en que, supuestamente, se medía la capacidad intelectual. Incluso
gracias a este estudio estos autores denominados los padres del efecto Pigmalión, publicaron
el libro “Pygmalion in the classroom: Teacher expectation and pupils’ intellectual
development”.
El efecto pigmalión se probó en un estudio de los investigadores Rosenthal y Jacobson en
1964. El procedimiento consistió en decir a los profesores que aquellos alumnos que habían
obtenido mejores notas en el test, serían los que, a final de curso, tendrían mejores resultados.
Se aplico un test de inteligencia a todos los alumnos de la escuela. Se les dijo a los profesores
que aquel test era capaz de identificar, de manera muy fiable, a los alumnos que en el
transcurso de los siguientes meses destacarían claramente sobre el resto de la clase; una vez
procesado el test, se les dio una lista con los nombres de tales alumnos “especiales”, los
cuales supuestamente gozaban de una capacidad extraordinaria para el aprendizaje y la
creatividad. Lo que entonces no se le comunicó a los profesores, ya que de haber sido así no
habría sido posible el experimento, es que la lista se había hecho al azar, sin referencia alguna
al test. Transcurridos seis meses, se volvió a hacer el mismo test a los alumnos, igualmente
al cabo de un año y de dos años. Rosenthal midió el incremento del coeficiente de inteligencia
entre el primer test y los posteriores, y comprobó que había una ventaja estadísticamente
significativa en los alumnos “especiales” con respecto al resto: el 47% de los alumnos
“especiales” ganaron 20 o más puntos en coeficiente de inteligencia, mientras que sólo el
19% del resto ganaron 20 o más puntos. Estos resultados significaron para Rosenthal y sus
colaboradores una constatación inicial muy alentadora del enorme impacto del “efecto
Pygmalión” en el aula. Efectivamente, la prueba surtió efecto: los estudiantes que sacaron
buenas notas en el inventado test fueron también los que acabaron obteniendo un resultado
realmente bueno en el curso. Con este estudio se cumplía la hipótesis de Rosenthal y
Jacobson: los profesores ayudaron e impulsaron mejores resultados en los alumnos en
quienes habían vertido más expectativas debido al test.
Al respecto Sánchez Hernandez y López Fernandez, en su obra “Pigmalión en la escuela”, lo
definen de la siguiente manera: El efecto Pigmalión requiere de tres aspectos: creer
firmemente en un hecho, tener la expectativa de que se va a cumplir y acompañar con
mensajes que animen su consecución. (Sánchez Hernández, y López Fernández, 2005)
Ya en el mismo ámbito y en México, Marlyn Oriam Gómez Mendoza en su artículo “El
impacto docente en la implementación del Efecto Pigmalión en alumnos con necesidades
específicas” nos menciona que: El proceso de enseñanza basado en el efecto Pigmalión hace
referencia a cómo las creencias y expectativas que el docente tiene del estudiante van a influir
significativamente en el desarrollo, aprendizaje, conducta, autoestima y motivación del
alumno, ya sea de manera negativa o positiva. Consciente de ello, el docente tendría que
generar un efecto positivo que impulse y genere el alto rendimiento escolar del educando,
que funja además como modelo sociocultural de convivencia para los alumnos en clase y
promueva prácticas y ambientes de aprendizaje favorables dentro del aula. (Gómez, 2020.
pág. 7)
El efecto tiene dos denominaciones, el efecto Pigmalión positivo y negativo. Como se
menciono al principio de este ensayo, estoy a favor de que en la cotidianidad de la práctica
docente, los maestros, promovamos la enseñanza basada en el efecto Pigmalión, lo que
conlleva a la importancia de conocer las dos denominaciones que tiene.
Con relación a los términos efecto positivo y negativo, “estos se definen en base a emociones
positivas aquellas que aprueban algún aspecto o conducta del niño y logran que experimente
seguridad; desechan estrés y ansiedad y permiten afirmar la autoestima y motivación”.
(Gómez. 2020. pág. 7). Por el contrario, las negativas impiden la libertad y autonomía de los
alumnos (Ortega, apud Granados, 2015)
Al Pigmalión negativo se le ha denominado efecto Golem basándose en la mitología judía,
donde un golem era un ser fabricado a partir de barro o arcilla (a semejanza de Adán) que era
animado por una persona creyente y cercana a Dios que le insuflaba una chispa divina, y
después iba creciendo paulatinamente hasta convertirse en un coloso de piedra.
Una vez identificado y conceptualizado este efecto basado en la enseñanza, para combatir a
los problemas mencionados con anterioridad, se recomienda a los docentes realizar, cada una
de las fases del proceso que se presenta. El docente debe contribuir a que los alumnos tengan
autoconceptos positivos por lo mismo debe fortalecer su propia autoestima. Como docentes
o profesores debemos tomar en cuenta algunos aspectos:
1.- Centrarse en las fortalezas del alumno no en sus carencias.
2.- Adaptar las tareas a las posibilidades del alumno.
3.- Asumir que todos tenemos capacidades.
4.- Enseñar que el error forma parte del proceso de aprendizaje.
5.- Adoptar una perspectiva optimista y un estilo más positivo (ya sabemos que nuestras
creencias condicionan nuestros comportamientos).
6.– Detectar quiénes son los alumnos que experimentan problemas de motivación y
autoestima.
7.– Acercarse a ellos con empatía para lograr obtener su confianza.
8.– Explicarles cuál es la finalidad de querer ayudarlos.
9.– Ofrecerles ejemplos de personas que han logrado superarse.
10.– Aplicar el efecto Pigmalión en ellos.
A demás de conocer y saber sobre las acciones que los docentes debemos de aplicar en este
tipo de enseñanza, Robert Rosenthal y Lenore Jacobson, citados por Cooperrider y Subirana
(2013), realizaron un estudio y observaron cuatro factores que hacen posible que se observe
un cambio en el estudiante:
Se genera un clima emocional más cercano.
Se les enseñaba más materia.
Se les preguntaba más a menudo.
Se les elogiaba más.
Otro factor que es relevante mencionar pues opino que es un beneficio dentro de este tema,
se refiere a como impacta este efecto en la autoestima del alumno por ello (Porcar, 2013) nos
dice en su investigación lo siguiente: Según González-Pineda y colaboradores (1997)
Durante la etapa de primaria, el alumnado es valorado por lo que hace y esto repercutirá en
su autoestima. En un ambiente exigente los alumnos con medio y bajo autoconcepto tienden
a disminuir progresivamente su rendimiento académico afectando al mismo tiempo su
autoestima. (A-EP, 2006) Así pues, para estos autores la emoción con la que relacionen las
tareas hará que esta adquiera una connotación positiva o negativa y por tanto el incremento
o reducción de la motivación por la misma, lo que le conducirá a un mayor o menor
rendimiento. Por lo tanto, si conseguimos que el alumnado relacione las tareas escolares con
una emoción positiva a través de actividades entretenidas, y nuestra propia motivación y
emoción positiva hacia las mismas, hará que aumente su motivación y a la vez su
rendimiento; y ocurrirá lo contrario si asume una emoción negativa hacia la tarea. podemos
ver como el efecto Pigmalión influye en el alumnado, valorando las opiniones y el trato
recibido. Esta influencia puede ser positiva o negativa. Pero no sólo los docentes tienen un
papel fundamental, los familiares a su vez tiene una gran influencia en el alumnado, la visión
que tengan los padres hacia las tareas de sus hijos y sobre todo el trato que les den va a
motivar o desmotivar al niño en gran medida.
Conclusión
Puedo concluir que el efecto Pigmalión en el ámbito educativo, puede ser positivo o negativo,
esto según el conocimiento del como realizamos dicho efecto como proceso de enseñanza,
pues como sus consecuencias se encuentran reflejadas es en las emociones del estudiante, su
redimiendo académico y su comportamiento dentro del aula , así como nuestras palabras
tienen poder en nuestros alumnos, así debemos de detenernos a escuchar la forma en las que
les llamamos la atención o en el momento en el que los corregimos.
También, un aspecto relevante que debemos de reconocer dentro del aula, es que nuestros
estudiantes tienen habilidades y cualidades únicas, si aplicamos la mirada apreciativa hacia
nuestros estudiantes y los aceptamos tal y como son, lograremos un efecto positivo en ellos
y estableceremos un vínculo seguro con nosotros como adultos y docentes, así lograremos
que ellos puedan dar lo mejor de sí mismos.
Referencias
● Guillén, J. C. (2016, 10 octubre). Efecto Pigmalión: el profesor es el instrument didáctico
más potente. Escuela con cerebro. Recuperado 26 de septiembre de 2022, de
https://escuelaconcerebro.wordpress.com/2012/11/11/efecto-pigmalion-el-profesor-es-el-
instrumento-didactico-mas-potente/
● Qué es el Efecto Pigmalión. (2018, 19 diciembre). Psico.org. Recuperado 26 de septiembre
de 2022, de https://www.psico.org/articulos/efecto-pigmalion.
● Mendoza, M. O. G. (2020, 31 julio). El impacto docente en la implementación del Efecto
Pigmalión en alumnos con necesidades específicas | Práctica Docente. Revista de
Investigación Educativa. Practica Docente Revista de Investigación Educativa.
Recuperado de
https://practicadocenterevistadeinvestigacion.aefcm.gob.mx/index.php/accesoabierto/arti
cle/view/68
● Garcia, J. (2015, junio). El efecto Pigmalión y su efecto transformador a través de las
expectativas. Instituto Tecnológico de Villahermosa.
https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:HrSt3gfKnY4J:https://dialnet.u
nirioja.es/descarga/articulo/6349231.pdf

El efecto Pigmalión en la educación.pdf

  • 1.
    28-10-2023 Ensayo: “El efecto Pigmaliónen la educación” Curso: Herramientas de lenguaje Ivan de Jesus León López 7º “C” Benemérito Instituto Normal del Estado “Gral. Juan Crisóstomo Bonilla” Licenciatura en Educación Primaria
  • 2.
    El efecto Pigmaliónen la educación Introducción En este ensayo, hablare sobre una postura a favor del proceso de enseñanza basado en el efecto Pigmalión que se encuentra muy inmerso en la vida cotidiana y sobre todo en la práctica docente. Dicho efecto, tiene su origen en la figura del escultor griego llamado Pigmalión, quien entre sus creaciones dio origen a Galatea, la cual poseía tal belleza y perfección, que su autor se enamoró perdidamente de ella. El mito continúa cuando Pigmalión conoce a la bella Afrodita, entonces descarga en ella todo el amor que previamente sentía por la estatua. Este momento representa el cumplimiento de la expectativa, realizada previamente a través de la escultura, y representa la génesis del fenómeno que se estudia en el presente texto, ya que cómo vemos el sujeto superó lo que esperaba de sí mismo. Es cierto que el efecto Pigmalión tiene una grandísima antigüedad, y en ocasiones desconocido por algún porcentaje de la sociedad contemporánea. Sin embargo, para mi significó un efecto muy interesante. Dicho interés lo llevo a pensarlo o ubicarlo dentro del ámbito educativo, ya que, se produce de manera tan espontánea e incontrolable en la vida cotidiana escolar, que esto puede presentar algunas consecuencias sobre el rendimiento académico y motivación de los estudiantes, sin a veces, los propios docentes pensar que dichas consecuencias pueden ser causadas por ellos mismos y por la propia familia. O también, caso contrario a ello, en aulas donde se fomenta el interés y motivación de los alumnos suele presentarse sin que los docentes en servicio sepan que a través de estrategias pedagógicas se está presentando dicho efecto en su aula. Desarrollo Dentro del ámbito educativo y en América, el efecto Pigmalión se probó en un estudio de los investigadores Rosenthal y Jacobson en 1964. Este estudio se llevó a cabo tras realizar un test a alumnos aleatorios en que, supuestamente, se medía la capacidad intelectual. Incluso gracias a este estudio estos autores denominados los padres del efecto Pigmalión, publicaron el libro “Pygmalion in the classroom: Teacher expectation and pupils’ intellectual development”. El efecto pigmalión se probó en un estudio de los investigadores Rosenthal y Jacobson en 1964. El procedimiento consistió en decir a los profesores que aquellos alumnos que habían obtenido mejores notas en el test, serían los que, a final de curso, tendrían mejores resultados. Se aplico un test de inteligencia a todos los alumnos de la escuela. Se les dijo a los profesores que aquel test era capaz de identificar, de manera muy fiable, a los alumnos que en el transcurso de los siguientes meses destacarían claramente sobre el resto de la clase; una vez procesado el test, se les dio una lista con los nombres de tales alumnos “especiales”, los cuales supuestamente gozaban de una capacidad extraordinaria para el aprendizaje y la creatividad. Lo que entonces no se le comunicó a los profesores, ya que de haber sido así no
  • 3.
    habría sido posibleel experimento, es que la lista se había hecho al azar, sin referencia alguna al test. Transcurridos seis meses, se volvió a hacer el mismo test a los alumnos, igualmente al cabo de un año y de dos años. Rosenthal midió el incremento del coeficiente de inteligencia entre el primer test y los posteriores, y comprobó que había una ventaja estadísticamente significativa en los alumnos “especiales” con respecto al resto: el 47% de los alumnos “especiales” ganaron 20 o más puntos en coeficiente de inteligencia, mientras que sólo el 19% del resto ganaron 20 o más puntos. Estos resultados significaron para Rosenthal y sus colaboradores una constatación inicial muy alentadora del enorme impacto del “efecto Pygmalión” en el aula. Efectivamente, la prueba surtió efecto: los estudiantes que sacaron buenas notas en el inventado test fueron también los que acabaron obteniendo un resultado realmente bueno en el curso. Con este estudio se cumplía la hipótesis de Rosenthal y Jacobson: los profesores ayudaron e impulsaron mejores resultados en los alumnos en quienes habían vertido más expectativas debido al test. Al respecto Sánchez Hernandez y López Fernandez, en su obra “Pigmalión en la escuela”, lo definen de la siguiente manera: El efecto Pigmalión requiere de tres aspectos: creer firmemente en un hecho, tener la expectativa de que se va a cumplir y acompañar con mensajes que animen su consecución. (Sánchez Hernández, y López Fernández, 2005) Ya en el mismo ámbito y en México, Marlyn Oriam Gómez Mendoza en su artículo “El impacto docente en la implementación del Efecto Pigmalión en alumnos con necesidades específicas” nos menciona que: El proceso de enseñanza basado en el efecto Pigmalión hace referencia a cómo las creencias y expectativas que el docente tiene del estudiante van a influir significativamente en el desarrollo, aprendizaje, conducta, autoestima y motivación del alumno, ya sea de manera negativa o positiva. Consciente de ello, el docente tendría que generar un efecto positivo que impulse y genere el alto rendimiento escolar del educando, que funja además como modelo sociocultural de convivencia para los alumnos en clase y promueva prácticas y ambientes de aprendizaje favorables dentro del aula. (Gómez, 2020. pág. 7) El efecto tiene dos denominaciones, el efecto Pigmalión positivo y negativo. Como se menciono al principio de este ensayo, estoy a favor de que en la cotidianidad de la práctica docente, los maestros, promovamos la enseñanza basada en el efecto Pigmalión, lo que conlleva a la importancia de conocer las dos denominaciones que tiene. Con relación a los términos efecto positivo y negativo, “estos se definen en base a emociones positivas aquellas que aprueban algún aspecto o conducta del niño y logran que experimente seguridad; desechan estrés y ansiedad y permiten afirmar la autoestima y motivación”. (Gómez. 2020. pág. 7). Por el contrario, las negativas impiden la libertad y autonomía de los alumnos (Ortega, apud Granados, 2015) Al Pigmalión negativo se le ha denominado efecto Golem basándose en la mitología judía, donde un golem era un ser fabricado a partir de barro o arcilla (a semejanza de Adán) que era animado por una persona creyente y cercana a Dios que le insuflaba una chispa divina, y después iba creciendo paulatinamente hasta convertirse en un coloso de piedra.
  • 4.
    Una vez identificadoy conceptualizado este efecto basado en la enseñanza, para combatir a los problemas mencionados con anterioridad, se recomienda a los docentes realizar, cada una de las fases del proceso que se presenta. El docente debe contribuir a que los alumnos tengan autoconceptos positivos por lo mismo debe fortalecer su propia autoestima. Como docentes o profesores debemos tomar en cuenta algunos aspectos: 1.- Centrarse en las fortalezas del alumno no en sus carencias. 2.- Adaptar las tareas a las posibilidades del alumno. 3.- Asumir que todos tenemos capacidades. 4.- Enseñar que el error forma parte del proceso de aprendizaje. 5.- Adoptar una perspectiva optimista y un estilo más positivo (ya sabemos que nuestras creencias condicionan nuestros comportamientos). 6.– Detectar quiénes son los alumnos que experimentan problemas de motivación y autoestima. 7.– Acercarse a ellos con empatía para lograr obtener su confianza. 8.– Explicarles cuál es la finalidad de querer ayudarlos. 9.– Ofrecerles ejemplos de personas que han logrado superarse. 10.– Aplicar el efecto Pigmalión en ellos. A demás de conocer y saber sobre las acciones que los docentes debemos de aplicar en este tipo de enseñanza, Robert Rosenthal y Lenore Jacobson, citados por Cooperrider y Subirana (2013), realizaron un estudio y observaron cuatro factores que hacen posible que se observe un cambio en el estudiante: Se genera un clima emocional más cercano. Se les enseñaba más materia. Se les preguntaba más a menudo. Se les elogiaba más. Otro factor que es relevante mencionar pues opino que es un beneficio dentro de este tema, se refiere a como impacta este efecto en la autoestima del alumno por ello (Porcar, 2013) nos dice en su investigación lo siguiente: Según González-Pineda y colaboradores (1997) Durante la etapa de primaria, el alumnado es valorado por lo que hace y esto repercutirá en su autoestima. En un ambiente exigente los alumnos con medio y bajo autoconcepto tienden a disminuir progresivamente su rendimiento académico afectando al mismo tiempo su autoestima. (A-EP, 2006) Así pues, para estos autores la emoción con la que relacionen las tareas hará que esta adquiera una connotación positiva o negativa y por tanto el incremento o reducción de la motivación por la misma, lo que le conducirá a un mayor o menor
  • 5.
    rendimiento. Por lotanto, si conseguimos que el alumnado relacione las tareas escolares con una emoción positiva a través de actividades entretenidas, y nuestra propia motivación y emoción positiva hacia las mismas, hará que aumente su motivación y a la vez su rendimiento; y ocurrirá lo contrario si asume una emoción negativa hacia la tarea. podemos ver como el efecto Pigmalión influye en el alumnado, valorando las opiniones y el trato recibido. Esta influencia puede ser positiva o negativa. Pero no sólo los docentes tienen un papel fundamental, los familiares a su vez tiene una gran influencia en el alumnado, la visión que tengan los padres hacia las tareas de sus hijos y sobre todo el trato que les den va a motivar o desmotivar al niño en gran medida. Conclusión Puedo concluir que el efecto Pigmalión en el ámbito educativo, puede ser positivo o negativo, esto según el conocimiento del como realizamos dicho efecto como proceso de enseñanza, pues como sus consecuencias se encuentran reflejadas es en las emociones del estudiante, su redimiendo académico y su comportamiento dentro del aula , así como nuestras palabras tienen poder en nuestros alumnos, así debemos de detenernos a escuchar la forma en las que les llamamos la atención o en el momento en el que los corregimos. También, un aspecto relevante que debemos de reconocer dentro del aula, es que nuestros estudiantes tienen habilidades y cualidades únicas, si aplicamos la mirada apreciativa hacia nuestros estudiantes y los aceptamos tal y como son, lograremos un efecto positivo en ellos y estableceremos un vínculo seguro con nosotros como adultos y docentes, así lograremos que ellos puedan dar lo mejor de sí mismos. Referencias ● Guillén, J. C. (2016, 10 octubre). Efecto Pigmalión: el profesor es el instrument didáctico más potente. Escuela con cerebro. Recuperado 26 de septiembre de 2022, de https://escuelaconcerebro.wordpress.com/2012/11/11/efecto-pigmalion-el-profesor-es-el- instrumento-didactico-mas-potente/ ● Qué es el Efecto Pigmalión. (2018, 19 diciembre). Psico.org. Recuperado 26 de septiembre de 2022, de https://www.psico.org/articulos/efecto-pigmalion. ● Mendoza, M. O. G. (2020, 31 julio). El impacto docente en la implementación del Efecto Pigmalión en alumnos con necesidades específicas | Práctica Docente. Revista de Investigación Educativa. Practica Docente Revista de Investigación Educativa. Recuperado de https://practicadocenterevistadeinvestigacion.aefcm.gob.mx/index.php/accesoabierto/arti cle/view/68 ● Garcia, J. (2015, junio). El efecto Pigmalión y su efecto transformador a través de las
  • 6.
    expectativas. Instituto Tecnológicode Villahermosa. https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:HrSt3gfKnY4J:https://dialnet.u nirioja.es/descarga/articulo/6349231.pdf