Los ecosistemas acuáticos incluyen tanto ambientes de agua corriente como de agua quieta, y son esenciales para comprender la interacción de organismos vivos con su entorno. Los biomas son clasificaciones globales que abarcan múltiples ecosistemas relacionados con condiciones climáticas específicas. La introducción de nuevos elementos en un ecosistema puede provocar colapsos, aunque algunos ecosistemas tienen la capacidad de recuperarse, dependiendo de la toxicidad del elemento introducido y su resistencia natural.