La edad contemporánea comenzó a finales del siglo XVIII con la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. En Francia, la Revolución derrocó a la monarquía absoluta y estableció una república basada en los principios de libertad, igualdad y fraternidad. La Revolución Industrial transformó la economía con la introducción de máquinas y fábricas. En España, el siglo XIX trajo la guerra de independencia contra Napoleón, la constitución de Cádiz, y periodos de monarquía