La comunicación en la Edad Media dependía principalmente de lo oral y lo icónico debido a la alta tasa de analfabetismo. La Iglesia controlaba la educación y la actividad intelectual, imponiendo el oscurantismo. Con el tiempo surgieron nuevas formas de comunicación escrita como los manuscritos, el correo y los primeros periódicos, mientras que las universidades expandieron lentamente la alfabetización. La Edad Media estuvo dominada por la censura de la Iglesia y la falta de libertad de expresión.