El documento propone reformar el sistema de educación superior para que sea más flexible y modular, permitiendo a las personas acceder a niveles más altos de educación a lo largo de su vida laboral. Esto requiere articular mejor la educación superior con las necesidades del mercado laboral, integrar todos los niveles de educación superior, dar más autonomía a las instituciones con accountability, y establecer una cultura de evaluación continua de la calidad.