El documento examina la evolución y desafíos de la educación rural a nivel global, destacando la importancia de adaptar modelos educativos a contextos específicos en distintas regiones, como Europa y América Latina. Se analizan las diferencias pedagógicas y de inversión entre las escuelas rurales y urbanas, subrayando la necesidad de estrategias inclusivas y flexibles que respondan a las realidades del entorno. Asimismo, se menciona el modelo 'escuela nueva' como un enfoque exitoso en Colombia para mejorar la calidad educativa en el sector rural, resaltando la brecha de inequidad existente en comparación con la educación urbana.