El artículo defiende la necesidad de una educación socio-afectiva e integral en los centros escolares para prevenir problemas de violencia. Señala que la escuela se ha centrado tradicionalmente en lo cognitivo, descuidando la dimensión socio-emocional. Explica los fundamentos psicopedagógicos de la educación socio-afectiva y analiza conceptos como la educación para la convivencia y la educación emocional. Finalmente, presenta dos programas de intervención orientados a la educación primaria y secundaria.