Introducción Dentro del proceso educativo, el objetivo no va a ser únicamente el desarrollo intelectual, sino que se van a promover otros aspectos de la persona; como por ejemplo,  el cuidado de la salud (física y psíquica), la educación en valores, o como la educación emocional, entendida como el desarrollo y el aprendizaje de las habilidades emocionales y afectivas relacionadas con el uso inteligente de las emociones.
Muchos centros educativos comparten esta visión de la educación y recogen expresamente la importancia del desarrollo de esta dimensión psico-emocional, como parte fundamental de la educación integral de sus alumnos. Pero es importante tener en cuenta que para promover el desarrollo emocional en los alumnos no es suficiente con proponer un contenido teórico, sino que debemos desarrollar actividades cuyo objetivo sea promover el crecimiento emocional de toda la comunidad educativa, tanto de los alumnos como de los profesores, como del resto de personas implicadas.
El docente tendrá que desarrollar su propia Inteligencia emocional, de modo que sea capaz de: · reconocer los propios sentimientos y estados de ánimo. · controlar la expresión inadecuada de emociones. · poner en práctica la automotivación. · escuchar de manera activa y empática · mostrar unas adecuadas habilidades sociales en el aula
E stá demostrado que la Inteligencia emocional del profesor es una variable fundamental que influye en la formación del clima emocional de la clase, y en que éste sea saludable o no. En la educación emocional resulta esencial que el alumno comprenda que las emociones son parte fundamental del ser humano, que tienen un papel primordial en la determinación de nuestro comportamiento y que se manifiestan a través del propio ajuste social, bienestar y salud.
Las formas desde las que abordar la intervención son varias, y van desde la acción tutorial a la integración en el currículum de todos aquellos contenidos que desarrollan la Inteligencia emocional.
La escuela constituye un contexto fundamental para promover el desarrollo emocional en los alumnos, puesto que junto con la familia es uno de los ámbitos de influencia más importantes.  De hecho, cada vez son más los casos de alumnos que no tienen en sus casas modelos de Inteligencia emocional, y en estos casos, es la escuela el único lugar que ofrece alternativas para superar esas deficiencias en la aptitud social y emocional.
Por otro lado, Lautrey, en sus investigaciones sobre el fracaso el escolar, encuentra que:  “ los fracasos escolares masivos se deben con frecuencia a   factores afectivos, emocionales o relacionales frente a los cuales el análisis de   los procesos cognitivos equivale a la realización de un bordado inglés sobre   tela de saco”.
Como dice Pablo Fernández Berrocal:  “ el profesor ideal de este nuevo siglontendrá que ser capaz de enseñar la aritmética del corazón y la gramática de las relaciones sociales. Si la escuela y la administración asumen este reto, la convivencia en este milenio puede ser más fácil para todos”.
El Informe Delors de la UNESCO, propone que  la educación del siglo XXI debe ampliar sus objetivos, siendo la educación emocional un complemento imprescindible en el desarrollo cognitivo y una herramienta de prevención, puesto que muchos problemas tienen su origen en el ámbito emocional.
Este informe fundamenta la educación en torno a cuatro pilares básicos: 1.  Aprender a conocer,  teniendo en cuenta que (…) conviene compaginar una cultura general (…) con la posibilidad de estudiar a fondo un número reducido de materias, sentando así las bases para aprender durante toda la vida. 2.  Aprender a hacer,  (…) adquiriendo una competencia que permita hacer frente a numerosas situaciones, algunas imprevisibles, y que facilite el trabajo en equipo
3.  Aprender a ser,  (…) con una mayor autonomía y capacidad de juicio junto con el fortalecimiento de la responsabilidad personal en la realización del destino colectivo (…) que confirma la necesidad de comprenderse mejor a uno mismo. 4.  Aprender a convivir,  conociendo mejor a los demás, y a partir de ahí crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos comunes o la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos (…).
Hace falta una intervención sistemática en educación emocional ya desde las etapas de Educación Infantil y Primaria para prevenir las conductas antisociales posteriores. El proceso que debe seguir un colectivo para aprender a hacer las cosas juntos, respetando la diversidad de sus miembros y aprovechando las potencialidades de cada uno, es largo. No es suficiente con hacer “algunas actividades” de vez en cuando.
En este sentido al profesorado nos falta formación y herramientas para afrontar este aspecto con garantía de éxito. Un programa de educación emocional debe tener como prioridad a los maestros, que en definitiva son quienes tienen que llevarlo a término. Ferran Salmurri (2002) ha realizado un programa de intervención para escuelas de Primaria.
Primero sólo trabaja con los maestros, partiendo de las hipótesis que el estado de ánimo de los adultos influye en los alumnos, que nuestro estado de ánimo depende de nosotros y que podemos aprender.  Después son los maestros los que trabajan con los alumnos. Este sistema produce doble beneficio: para el maestro y para los alumnos. Con más recursos emocionales aumenta la tolerancia a la frustración y cuanta más salud mental, más rendimiento escolar.
La educación emocional tiene que formar parte del currículum. Además de la sesión semanal sistemática, tiene que integrarse en la tarea diaria del maestro. Acostumbrarse a preguntar: cómo te sientes, cómo crees que se siente el otro, cómo te sentirías en su lugar, por qué crees que has hecho esto, qué habrías podido hacer en lugar de esto... puede ayudar a entender las motivaciones que están en la base de los conflictos y empezar a resolverlos.

Capitulo 1

  • 1.
    Introducción Dentro delproceso educativo, el objetivo no va a ser únicamente el desarrollo intelectual, sino que se van a promover otros aspectos de la persona; como por ejemplo, el cuidado de la salud (física y psíquica), la educación en valores, o como la educación emocional, entendida como el desarrollo y el aprendizaje de las habilidades emocionales y afectivas relacionadas con el uso inteligente de las emociones.
  • 2.
    Muchos centros educativoscomparten esta visión de la educación y recogen expresamente la importancia del desarrollo de esta dimensión psico-emocional, como parte fundamental de la educación integral de sus alumnos. Pero es importante tener en cuenta que para promover el desarrollo emocional en los alumnos no es suficiente con proponer un contenido teórico, sino que debemos desarrollar actividades cuyo objetivo sea promover el crecimiento emocional de toda la comunidad educativa, tanto de los alumnos como de los profesores, como del resto de personas implicadas.
  • 3.
    El docente tendráque desarrollar su propia Inteligencia emocional, de modo que sea capaz de: · reconocer los propios sentimientos y estados de ánimo. · controlar la expresión inadecuada de emociones. · poner en práctica la automotivación. · escuchar de manera activa y empática · mostrar unas adecuadas habilidades sociales en el aula
  • 4.
    E stá demostradoque la Inteligencia emocional del profesor es una variable fundamental que influye en la formación del clima emocional de la clase, y en que éste sea saludable o no. En la educación emocional resulta esencial que el alumno comprenda que las emociones son parte fundamental del ser humano, que tienen un papel primordial en la determinación de nuestro comportamiento y que se manifiestan a través del propio ajuste social, bienestar y salud.
  • 5.
    Las formas desdelas que abordar la intervención son varias, y van desde la acción tutorial a la integración en el currículum de todos aquellos contenidos que desarrollan la Inteligencia emocional.
  • 6.
    La escuela constituyeun contexto fundamental para promover el desarrollo emocional en los alumnos, puesto que junto con la familia es uno de los ámbitos de influencia más importantes. De hecho, cada vez son más los casos de alumnos que no tienen en sus casas modelos de Inteligencia emocional, y en estos casos, es la escuela el único lugar que ofrece alternativas para superar esas deficiencias en la aptitud social y emocional.
  • 7.
    Por otro lado,Lautrey, en sus investigaciones sobre el fracaso el escolar, encuentra que: “ los fracasos escolares masivos se deben con frecuencia a factores afectivos, emocionales o relacionales frente a los cuales el análisis de los procesos cognitivos equivale a la realización de un bordado inglés sobre tela de saco”.
  • 8.
    Como dice PabloFernández Berrocal: “ el profesor ideal de este nuevo siglontendrá que ser capaz de enseñar la aritmética del corazón y la gramática de las relaciones sociales. Si la escuela y la administración asumen este reto, la convivencia en este milenio puede ser más fácil para todos”.
  • 9.
    El Informe Delorsde la UNESCO, propone que la educación del siglo XXI debe ampliar sus objetivos, siendo la educación emocional un complemento imprescindible en el desarrollo cognitivo y una herramienta de prevención, puesto que muchos problemas tienen su origen en el ámbito emocional.
  • 10.
    Este informe fundamentala educación en torno a cuatro pilares básicos: 1. Aprender a conocer, teniendo en cuenta que (…) conviene compaginar una cultura general (…) con la posibilidad de estudiar a fondo un número reducido de materias, sentando así las bases para aprender durante toda la vida. 2. Aprender a hacer, (…) adquiriendo una competencia que permita hacer frente a numerosas situaciones, algunas imprevisibles, y que facilite el trabajo en equipo
  • 11.
    3. Aprendera ser, (…) con una mayor autonomía y capacidad de juicio junto con el fortalecimiento de la responsabilidad personal en la realización del destino colectivo (…) que confirma la necesidad de comprenderse mejor a uno mismo. 4. Aprender a convivir, conociendo mejor a los demás, y a partir de ahí crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos comunes o la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos (…).
  • 12.
    Hace falta unaintervención sistemática en educación emocional ya desde las etapas de Educación Infantil y Primaria para prevenir las conductas antisociales posteriores. El proceso que debe seguir un colectivo para aprender a hacer las cosas juntos, respetando la diversidad de sus miembros y aprovechando las potencialidades de cada uno, es largo. No es suficiente con hacer “algunas actividades” de vez en cuando.
  • 13.
    En este sentidoal profesorado nos falta formación y herramientas para afrontar este aspecto con garantía de éxito. Un programa de educación emocional debe tener como prioridad a los maestros, que en definitiva son quienes tienen que llevarlo a término. Ferran Salmurri (2002) ha realizado un programa de intervención para escuelas de Primaria.
  • 14.
    Primero sólo trabajacon los maestros, partiendo de las hipótesis que el estado de ánimo de los adultos influye en los alumnos, que nuestro estado de ánimo depende de nosotros y que podemos aprender. Después son los maestros los que trabajan con los alumnos. Este sistema produce doble beneficio: para el maestro y para los alumnos. Con más recursos emocionales aumenta la tolerancia a la frustración y cuanta más salud mental, más rendimiento escolar.
  • 15.
    La educación emocionaltiene que formar parte del currículum. Además de la sesión semanal sistemática, tiene que integrarse en la tarea diaria del maestro. Acostumbrarse a preguntar: cómo te sientes, cómo crees que se siente el otro, cómo te sentirías en su lugar, por qué crees que has hecho esto, qué habrías podido hacer en lugar de esto... puede ayudar a entender las motivaciones que están en la base de los conflictos y empezar a resolverlos.