El documento define a las personas con capacidades excepcionales como aquellas con un coeficiente intelectual superior a 130, mientras que el rango normal es de 70 a 100. Describe algunas características de los niños excepcionales como su alta capacidad de aprendizaje, creatividad y preocupación por temas morales. También señala que requieren actividades que no son comúnmente proporcionadas en las escuelas y que su educación debe ser personalizada.