Los caballeros del rey Arturo debían recorrer cuatro caminos para regresar a Camelot. Cada caballero montaba un caballo de color diferente y tomaría un camino. Con pistas sobre los colores de caballos y caminos elegidos, se determinó que Lanzarote tomó el camino A, Gauvain el B, Tristán el C y el rey Arturo el D.