El documento analiza la participación del gobierno mexicano en la reducción de la brecha digital a través del Fondo de Cobertura Social de Telecomunicaciones, creado en 2002, resaltando sus limitaciones en el desembolso efectivo de recursos y el impacto marginal en la conexión de comunidades. Aunque ha habido avance en telefonía móvil, la penetración de banda ancha en México es baja, y se discuten nuevas estrategias para mejorar el acceso a tecnologías de la información y comunicación (TIC). Se presentan datos sobre la demanda y el estado del acceso a internet en instituciones públicas, así como reflexiones sobre futuros programas de acceso universal.