La molécula de agua tiene propiedades únicas debido a su estructura polar y la capacidad de formar puentes de hidrógeno. Esto le da propiedades como un alto calor específico y latente de vaporización, así como la capacidad de disolver muchas sustancias y transportar nutrientes. Las propiedades del agua son fundamentales para los procesos biológicos como la fotosíntesis, la osmosis, el transporte de solutos y la termorregulación en organismos vivos.