El alcoholismo es una grave adicción responsable de alta mortalidad y una variedad de enfermedades físicas y mentales. Afecta especialmente a adolescentes y personas con antecedentes familiares, y está relacionado con accidentes de tráfico, violencia y problemas emocionales. El tratamiento implica desintoxicación y apoyo psicológico, y debe ser adaptado a las necesidades del individuo para evitar el síndrome de abstinencia.