El El amor en la poesía

Dpto. de Lengua Castellana y Literatura
IES Laguna de Tollón de El Cuervo de
                Sevilla.
        XII Jornadas Culturales
         15 de marzo de 2013
Romance del enamorado y la muerte

Un sueño soñaba anoche,      -No soy el amor, amante:
soñito del alma mía,         La Muerte que Dios te
soñaba con mis amores,          envía.
que en mis manos los         -¡Ay, Muerte tan rigurosa,
   tenía,                    déjame vivir un día!
Vi entrar señora tan         -Un día no puede ser,
   blanca,                   una hora tienes de vida.
muy más que la nieve fría.   Muy de prisa se calzaba,
-¿Por dónde has entrado,     más de prisa se vestía;
   amor?                     ya se va para la calle,
¿Cómo has entrado, mi        En donde su amor vivía.
   vida?
Las puertas están
   cerradas,                 Romancero Viejo (s. XV)
ventanas y celosías.
Rima XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su
   llanto,
y la frase en mis labios expiró.


Yo voy por un camino; ella, por
  otro;
Pero, al pensar en nuestro mutuo
  amor,
yo digo aún: ¿Por qué callé aquel
  día?
Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?




Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836-1870)
Amor eterno

       Podrá nublarse el sol eternamente;
       Podrá secarse en un instante el mar;
       Podrá romperse el eje de la tierra
       Como un débil cristal.
       ¡Todo sucederá! Podrá la muerte
       Cubrirme con su fúnebre crespón;
       Pero jamás en mí podrá apagarse
       La llama de tu amor.



                     Gustavo Adolfo Bécquer
La tarde será como un sueño de
                                colores…..
                                     Y mirarás, en pálido embeleso,
                                     sombras en pena, ronda de
                                     martirios,
La tarde será un sueño de            allí donde el amor, beso tras
colores...                           beso,
Tu fantástica risa de oro y plata    fue como un agua plácida entre
derramará en la gracia de las        lirios...
flores
su leve y cristalina catarata.       ¡Agua, beso que no dejó una gota
                                     para el retorno de la primavera;
Tu cuerpo, ya sin mis amantes        música sin sentido, seca y rota;
huellas,                             pájaro muerto en lírica pradera!
errará por los grises olivares,
cuando la brisa mueva las            ¡Te sentirás, tal vez, dulce,
estrellas                            transida,
allá sobre la calma de los           y verás, al pasar, en un abismo
mares...                             al que pobló las frondas de tu
                                     vida
¡Sí, tú, tú misma...! irás por los   de flores de ilusión y de lirismo!
caminos
y el naciente rosado de la luna
te evocará, subiendo entre los                   Juan Ramón Jiménez
pinos,                                  (Moguer 1881-Santource 1958)
mis tardes de pasión y de
fortuna.
Y aún espero tu voz:
                                telescopios abajo,
                                desde la estrella,
                                por espejos, por túneles,
               Si me            por los años bisiestos
                                puede venir. No sé por
                                dónde.
             llamaras           Desde el prodigio, siempre.
                                Porque si tú me llamas
¡Si me llamaras, sí,            -¡si me llamaras, sí, si me
si me llamaras!                 llamaras!-
                                será desde un milagro,
Lo dejaría todo,                incógnito, sin verlo.
todo lo tiraría:
los precios, los catálogos,     Nunca desde los labios que
el azul del océano en los       te beso,
mapas,                          nunca desde a voz que dice:
los días y sus noches,          "No te vayas.“
los telegramas viejos
y un amor.
Tú, que no eres mi amor,
¡si me llamaras!
                              Pedro Salinas
                              (Madrid 1891-Boston 1951)
Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los
panaderos
cuando prueban el pan, es
decir:
con la boca),                Me basta así
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea           si yo fuese Dios,
tu mismo olor, y tu manera     podría repetirte y
de sonreír,                    repetirte,
y de guardar silencio,         siempre la misma y
y de estrechar mi mano         siempre diferente,
estrictamente,                 sin cansarme jamás del
y de besarnos sin hacernos     juego idéntico,
daño                           sin desdeñar tampoco la
—de esto sí estoy seguro:      que fuiste
pongo                          por la que ibas a ser dentro
tanta atención cuando te       de nada;
beso—;                         ya no sé si me explico, pero
                entonces,
                               quiero
                               aclarar que si yo fuese
                               Dios, haría
lo posible por ser Ángel     yo,
González                      mojado todavía
                              de sombras y pereza,
para quererte tal como te     sorprendido y absorto
quiero,                       en la contemplación de todo
para aguardar con calma       aquello
a que te crees tú misma       que, en unión de mí mismo,
                              recuperas y salvas, mueves,
cada día                      dejas
a que sorprendas todas las    abandonado cuando —luego—
mañanas                       callas...
la luz recién nacida con tu   (Escucho tu silencio.
                                           Oigo
propia                        constelaciones: existes.
luz, y corras                                Creo en ti.
la cortina impalpable que                           Eres.
                                                         Me
separa                        basta).
el sueño de la vida,
resucitándome con tu
palabra,                                     Ángel González
Lázaro alegre,                           (Oviedo 1925-2008)
Te quiero
                              Tu boca que es tuya y mía,
 Tus manos son mi caricia,      tu boca no se equivoca,
  mis acordes cotidianos,      te quiero porque tu boca
te quiero porque tus manos        sabe gritar rebeldía
  trabajan por la justicia.
                                y por tu rostro sincero
 Si te quiero es porque sos      y tu paso vagabundo
  mi amor, mi cómplice y       y tu llanto por el mundo,
              todo               porque sos pueblo te
 y en la calle codo a codo                quiero
somos mucho más que dos.
                                 y porque amor no es
                                         aureola
 Tus ojos son mi conjuro          ni cándida moraleja
 contra la mala jornada,        y porque somos pareja
 te quiero por tu mirada,     que sabe que no está sola.
que mira y siembra futuro.
Te quiero en mi paraíso,
 es decir, que en mi país
    la gente viva feliz
aunque no tenga permiso.

 Si te quiero es porque sos
  mi amor, mi cómplice y
             todo,
 y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.



           Mario Benedetti
     (Paso de los Toros 1920-
           Montevideo 2009)
Hagamos un trato          Si alguna vez
                             advierte
                     que la miro a los ojos
                      y una veta de amor
    Compañera,          reconoce en los
     usted sabe                 míos,
  que puede contar   no alerte sus fusiles
      conmigo,       ni piense ¡qué delirio!
    no hasta dos       A pesar de la veta
    o hasta diez,       o tal vez porque
                               existe
     sino contar
                      usted puede contar
      conmigo.                conmigo.
                     •
¡Es tan lindo
                            saber que usted existe!
                              Uno se siente vivo,
     Si otras veces           y cuando digo esto,
     me encuentra             quiero decir contar,
  huraño sin motivo,         aunque sea hasta dos
no piense: ¡qué flojera!,   aunque sea hasta cinco,
  igual puede contar         no ya para que acuda
        conmigo.            presurosa en mi auxilio,
                                sino para saber
Pero, hagamos un trato.         a ciencia cierta
  Yo quisiera contar          que usted sabe que
       con usted.                      puede
                                contar conmigo.


                                    Mario Benedetti
Me gustas cuando
                              callas
                                  Y me oyes desde lejos, y mi voz
                                  no te alcanza:
                                  déjame que me calle con el
                                  silencio tuyo.
                                  Déjame que te hable también
                                  con tu silencio
Me gustas cuando callas porque    claro como una lámpara, simple
estás como ausente,               como un anillo.
y me oyes desde lejos, y mi voz   Eres como la noche, callada y
no te toca.                       constelada.
Parece que los ojos se te         Tu silencio es de estrella, tan
hubieran volado                   lejano y sencillo.
y parece que un beso te cerrara
la boca.                          Me gustas cuando callas porque
Como todas las cosas están        estás como ausente.
llenas de mi alma                 Distante y dolorosa como si
emerges de las cosas, llena del   hubieras muerto.
alma mía.                         Una palabra entonces, una
Mariposa de sueño, te pareces a   sonrisa bastan.
mi alma,                          Y estoy alegre, alegre de que no
y te pareces a la palabra         sea cierto.
melancolía;
Me gustas cuando callas y estás
como distante.                                         Pablo Neruda
Y estás como quejándote,
mariposa en arrullo.              (Parral 1904- Santiago de Chile 1973)
Puedo escribir los versos             Oír la noche inmensa, más
                                      inmensa sin ella.
más tristes esta noche.               Y el verso cae al alma
Escribir, por ejemplo: "La noche      como al pasto el rocío.
esta estrellada,                      Qué importa que mi amor
y tiritan, azules, los astros, a lo   no pudiera guardarla.
lejos".                               La noche está estrellada y
El viento de la noche gira en el      ella no está conmigo.
cielo y canta.
Puedo escribir los versos más
tristes esta noche.                   La noche está estrellada y
Yo la quise, y a veces ella           ella no está conmigo.
también me quiso.                     Eso es todo. A lo lejos
En las noches como ésta la            alguien canta. A lo lejos.
tuve entre mis brazos.                Mi alma no se contenta con
La besé tantas veces bajo el          haberla perdido.
cielo infinito.                       Como para acercarla mi
Ella me quiso, a veces yo             mirada la busca.
también la quería.                    Mi corazón la busca, y ella
Cómo no haber amado sus               no está conmigo.
grandes ojos fijos.                   La misma noche que hace
Puedo escribir los versos más         blanquear los mismos
tristes esta noche.                   árboles.
Pensar que no la tengo. Sentir
que la he perdido.
Nosotros, los de entonces, ya
no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto,
pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para
tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como
antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus
ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto,
pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan
largo el olvido.
Porque en noches como esta
la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con
haberla perdido.
Aunque éste sea el último
dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos
versos que yo le escribo.
                                 Pablo Neruda
La hora
     Tómame ahora que aún es
     temprano
     y que llevo dalias nuevas en la
     mano.

     Tómame ahora que aún es sombría
     esta taciturna cabellera mía.

     Ahora, que tengo la carne olorosa
     y los ojos limpios y la piel de rosa.

     Ahora, que calza mi planta ligera
     la sandalia viva de la primavera.

     Ahora, que en mis labios repica la
     risa
     como una campana sacudida
     aprisa.
Después...¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo
como ofrenda puesta sobre un
  mausoleo.

¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no más tarde. Antes que
   anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. Oh amante, ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?


                    Juana de Ibarborou
           (Melo 1892-Montevideo 1979)
La caricia
 perdida

S e me va de los dedos la caricia sin causa.
Se me va de los dedos...En el viento, al
rodar
la caricia que vaya sin destino ni objeto,
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos
senderos.
La caricia perdida, rodará...rodará...
Si en el viento te llaman esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni la boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
¡Oh! viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida ¿me reconocerás?

                             Alfonsina Estorni
       (Sala Capriasca 1892-Mar de Plata 1938)
Te quiero
                                Te lo he dicho con las plantas,
                                leves criaturas transparentes
                                que se cubren de rubor
                                repentino;
                                Te lo he dicho con el agua,
                                vida luminosa que vela un
Te quiero.                      fondo de sombra;
Te lo he dicho con el viento,   te lo he dicho con el miedo,
jugueteando como animalillo     te lo he dicho con la alegría,
en la arena                     con el hastío, con las terribles
o iracundo como órgano          palabras.
impetuoso;                      Pero así no me basta:
Te lo he dicho con el sol,      más allá de la vida,
que dora desnudos cuerpos       quiero decírtelo con la
juveniles                       muerte;
y sonríe en todas las cosas     más allá del amor,
inocentes;                      quiero decírtelo con el olvido.
Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que
sostienen el cielo,                               Luis Cernuda
tristezas fugitivas;                (Sevilla 1902-México 1963)
Todo esto es por amor

 Derriban gigantes de los        Mas este amor cerrado por ver
 bosques para hacer un           sólo su forma,
 durmiente,
                                 su forma entre las brumas
 derriban los instintos como     escarlata,
 flores,
                                 quiere imponer la vida, como
 deseos como estrellas           otoño ascendiendo tantas
 para hacer sólo un hombre con   hojas
 su estigma de hombre.
                                 hacia el último cielo,
                                 donde estrellas
 Que derriben también imperios
 de una noche,                   sus labios dan otras estrellas,
 monarquías de un beso,          donde mis ojos, estos ojos,
 no significa nada;              se despiertan en otro.
 que derriben los ojos, que
 derriben las manos como                           Luis Cernuda
 estatuas
 vacías.
Si el hombre pudiera decir lo que ama
                                        Libertad no conozco sino la libertad de
Si el hombre pudiera decir lo que       estar preso en alguien
ama,                                    cuyo nombre no puedo oír sin
si el hombre pudiera levantar su amor   escalofrío;
por el cielo
como una nube en la luz;                alguien por quien me olvido de esta
si como muros que se derrumban,         existencia mezquina
para saludar la verdad erguida en       por quien el día y la noche son para mí
medio,                                  lo que quiera,
pudiera derrumbar su cuerpo,            y mi cuerpo y espíritu flotan en su
dejando sólo la verdad de su amor,      cuerpo y espíritu
la verdad de sí mismo,
                                        como leños perdidos que el mar anega
que no se llama gloria, fortuna o
ambición,                               o levanta
sino amor o deseo,                      libremente, con la libertad del amor,
yo sería aquel que imaginaba;           la única libertad que me exalta,
aquel que con su lengua, sus ojos y
sus manos                               la única libertad por que muero.
proclama ante los hombres la verdad
ignorada,
la verdad de su amor verdadero.         Tú justificas mi existencia:
                                        si no te conozco, no he vivido;
                                        si muero sin conocerte, no muero,
                                        porque no he vivido.
                                                                Luis Cernuda
¿Mi tierra?
          Mi tierra eres tú.
          ¿Mi gente?
Contigo   Mi gente eres tú.
          El destierro y la muerte
          para mi están adonde
          no estés tú.
          ¿Y mi vida?
          Dime, mi vida,
          ¿qué es, si no eres tú?
                               Luis Cernuda
Nuestros Recitadores
1º ESO E
Iván Arriaza Ramos y   Cynthia Ruiz
Delgado: Romance del enamorado y la
muerte
Alba Pravia Rosa: Rima XXX de
Gustavo Adolfo Bécquer
Noemí Romero Nieto: Amor eterno de
Gustavo Adolfo Bécquer
1º DE ESO A
Quintín Parada Vargas: La tarde será
como un sueño de colores de Juan
Ramón Jiménez.
Antonio Fernández Morodo: Si me
llamara así de Pedro Salinas
2º ESO C
    Abel    Sánchez    Rodríguez   y
    Francisco Jesús Herrera Suárez:
    Me basta así de Ángel González
•
2º ESO D
Ángela Ganfornina Alcón: Te quiero
de Mario Benedetti
2º de BTO B
Carlos Martínez Ruiz y Mª José
Maestre Ramírez: Hagamos un trato de
Mario Benedetti
2º ESO E
Carlos Javier García de Atocha: Me
gustas cuando callas de Pablo
Neruda
David Suárez Sánchez: Puedo
escribir los versos más tristes esta
noche de Pablo Neruda
4º de ESO D
Carmen Gil Romero: La hora de
Juana de Ibarborou.
Jessica López Santos: La caricia
perdida de Alfonsina Storni
4º de ESO B
 Cinthia Pacheco: Te quiero de Luis
 Cernuda
Conchi Sánchez: Todo esto por amor de
 Luis Cernuda
Juan Antonio Caro: Si el hombre pudiera
 decir lo que ama de Luis Cernuda

1º de BTO A
Patricia Caro: Contigo de Luis Cernuda
Las profes de Literatura
Nuestro respetable
      público
Nuestros besos
•   Love story (1970)
•   Ivanhoe (1952)
•   Madame Bovary (1949)
•   Orgullo y prejuicio (2005)
•   La dolce vita (1960)
•   Love Actually (2003)
•   Diario De Bridget Jones (2001)
•   Vacaciones en Roma (1953)
•   Desayuno con diamantes (1961)
•   Cinema paradiso (1988)
•   Descalzos por el parque (1967)
•   Recuerda (1945)
•   De aquí a la eternidad (1953)
•   Espartaco (1960)
•   Big Fish (2003)
•   Anna Karenina (1935)
•   Notting Hill (1999)
•   Moulin Rouge (2001)
Muchas gracias a todos

El amor en la poesía

  • 1.
    El El amoren la poesía Dpto. de Lengua Castellana y Literatura IES Laguna de Tollón de El Cuervo de Sevilla. XII Jornadas Culturales 15 de marzo de 2013
  • 3.
    Romance del enamoradoy la muerte Un sueño soñaba anoche, -No soy el amor, amante: soñito del alma mía, La Muerte que Dios te soñaba con mis amores, envía. que en mis manos los -¡Ay, Muerte tan rigurosa, tenía, déjame vivir un día! Vi entrar señora tan -Un día no puede ser, blanca, una hora tienes de vida. muy más que la nieve fría. Muy de prisa se calzaba, -¿Por dónde has entrado, más de prisa se vestía; amor? ya se va para la calle, ¿Cómo has entrado, mi En donde su amor vivía. vida? Las puertas están cerradas, Romancero Viejo (s. XV) ventanas y celosías.
  • 5.
    Rima XXX Asomaba asus ojos una lágrima y a mi labio una frase de perdón; habló el orgullo y se enjugó su llanto, y la frase en mis labios expiró. Yo voy por un camino; ella, por otro; Pero, al pensar en nuestro mutuo amor, yo digo aún: ¿Por qué callé aquel día? Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo? Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836-1870)
  • 7.
    Amor eterno Podrá nublarse el sol eternamente; Podrá secarse en un instante el mar; Podrá romperse el eje de la tierra Como un débil cristal. ¡Todo sucederá! Podrá la muerte Cubrirme con su fúnebre crespón; Pero jamás en mí podrá apagarse La llama de tu amor. Gustavo Adolfo Bécquer
  • 9.
    La tarde serácomo un sueño de colores….. Y mirarás, en pálido embeleso, sombras en pena, ronda de martirios, La tarde será un sueño de allí donde el amor, beso tras colores... beso, Tu fantástica risa de oro y plata fue como un agua plácida entre derramará en la gracia de las lirios... flores su leve y cristalina catarata. ¡Agua, beso que no dejó una gota para el retorno de la primavera; Tu cuerpo, ya sin mis amantes música sin sentido, seca y rota; huellas, pájaro muerto en lírica pradera! errará por los grises olivares, cuando la brisa mueva las ¡Te sentirás, tal vez, dulce, estrellas transida, allá sobre la calma de los y verás, al pasar, en un abismo mares... al que pobló las frondas de tu vida ¡Sí, tú, tú misma...! irás por los de flores de ilusión y de lirismo! caminos y el naciente rosado de la luna te evocará, subiendo entre los Juan Ramón Jiménez pinos, (Moguer 1881-Santource 1958) mis tardes de pasión y de fortuna.
  • 11.
    Y aún esperotu voz: telescopios abajo, desde la estrella, por espejos, por túneles, Si me por los años bisiestos puede venir. No sé por dónde. llamaras Desde el prodigio, siempre. Porque si tú me llamas ¡Si me llamaras, sí, -¡si me llamaras, sí, si me si me llamaras! llamaras!- será desde un milagro, Lo dejaría todo, incógnito, sin verlo. todo lo tiraría: los precios, los catálogos, Nunca desde los labios que el azul del océano en los te beso, mapas, nunca desde a voz que dice: los días y sus noches, "No te vayas.“ los telegramas viejos y un amor. Tú, que no eres mi amor, ¡si me llamaras! Pedro Salinas (Madrid 1891-Boston 1951)
  • 13.
    Si yo fueseDios y tuviese el secreto, haría un ser exacto a ti; lo probaría (a la manera de los panaderos cuando prueban el pan, es decir: con la boca), Me basta así y si ese sabor fuese igual al tuyo, o sea si yo fuese Dios, tu mismo olor, y tu manera podría repetirte y de sonreír, repetirte, y de guardar silencio, siempre la misma y y de estrechar mi mano siempre diferente, estrictamente, sin cansarme jamás del y de besarnos sin hacernos juego idéntico, daño sin desdeñar tampoco la —de esto sí estoy seguro: que fuiste pongo por la que ibas a ser dentro tanta atención cuando te de nada; beso—; ya no sé si me explico, pero entonces, quiero aclarar que si yo fuese Dios, haría
  • 14.
    lo posible porser Ángel yo, González mojado todavía de sombras y pereza, para quererte tal como te sorprendido y absorto quiero, en la contemplación de todo para aguardar con calma aquello a que te crees tú misma que, en unión de mí mismo, recuperas y salvas, mueves, cada día dejas a que sorprendas todas las abandonado cuando —luego— mañanas callas... la luz recién nacida con tu (Escucho tu silencio. Oigo propia constelaciones: existes. luz, y corras Creo en ti. la cortina impalpable que Eres. Me separa basta). el sueño de la vida, resucitándome con tu palabra, Ángel González Lázaro alegre, (Oviedo 1925-2008)
  • 16.
    Te quiero Tu boca que es tuya y mía, Tus manos son mi caricia, tu boca no se equivoca, mis acordes cotidianos, te quiero porque tu boca te quiero porque tus manos sabe gritar rebeldía trabajan por la justicia. y por tu rostro sincero Si te quiero es porque sos y tu paso vagabundo mi amor, mi cómplice y y tu llanto por el mundo, todo porque sos pueblo te y en la calle codo a codo quiero somos mucho más que dos. y porque amor no es aureola Tus ojos son mi conjuro ni cándida moraleja contra la mala jornada, y porque somos pareja te quiero por tu mirada, que sabe que no está sola. que mira y siembra futuro.
  • 17.
    Te quiero enmi paraíso, es decir, que en mi país la gente viva feliz aunque no tenga permiso. Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y todo, y en la calle codo a codo somos mucho más que dos. Mario Benedetti (Paso de los Toros 1920- Montevideo 2009)
  • 19.
    Hagamos un trato Si alguna vez advierte que la miro a los ojos y una veta de amor Compañera, reconoce en los usted sabe míos, que puede contar no alerte sus fusiles conmigo, ni piense ¡qué delirio! no hasta dos A pesar de la veta o hasta diez, o tal vez porque existe sino contar usted puede contar conmigo. conmigo. •
  • 20.
    ¡Es tan lindo saber que usted existe! Uno se siente vivo, Si otras veces y cuando digo esto, me encuentra quiero decir contar, huraño sin motivo, aunque sea hasta dos no piense: ¡qué flojera!, aunque sea hasta cinco, igual puede contar no ya para que acuda conmigo. presurosa en mi auxilio, sino para saber Pero, hagamos un trato. a ciencia cierta Yo quisiera contar que usted sabe que con usted. puede contar conmigo. Mario Benedetti
  • 22.
    Me gustas cuando callas Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo. Déjame que te hable también con tu silencio Me gustas cuando callas porque claro como una lámpara, simple estás como ausente, como un anillo. y me oyes desde lejos, y mi voz Eres como la noche, callada y no te toca. constelada. Parece que los ojos se te Tu silencio es de estrella, tan hubieran volado lejano y sencillo. y parece que un beso te cerrara la boca. Me gustas cuando callas porque Como todas las cosas están estás como ausente. llenas de mi alma Distante y dolorosa como si emerges de las cosas, llena del hubieras muerto. alma mía. Una palabra entonces, una Mariposa de sueño, te pareces a sonrisa bastan. mi alma, Y estoy alegre, alegre de que no y te pareces a la palabra sea cierto. melancolía; Me gustas cuando callas y estás como distante. Pablo Neruda Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. (Parral 1904- Santiago de Chile 1973)
  • 24.
    Puedo escribir losversos Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. más tristes esta noche. Y el verso cae al alma Escribir, por ejemplo: "La noche como al pasto el rocío. esta estrellada, Qué importa que mi amor y tiritan, azules, los astros, a lo no pudiera guardarla. lejos". La noche está estrellada y El viento de la noche gira en el ella no está conmigo. cielo y canta. Puedo escribir los versos más tristes esta noche. La noche está estrellada y Yo la quise, y a veces ella ella no está conmigo. también me quiso. Eso es todo. A lo lejos En las noches como ésta la alguien canta. A lo lejos. tuve entre mis brazos. Mi alma no se contenta con La besé tantas veces bajo el haberla perdido. cielo infinito. Como para acercarla mi Ella me quiso, a veces yo mirada la busca. también la quería. Mi corazón la busca, y ella Cómo no haber amado sus no está conmigo. grandes ojos fijos. La misma noche que hace Puedo escribir los versos más blanquear los mismos tristes esta noche. árboles. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
  • 25.
    Nosotros, los deentonces, ya no somos los mismos. Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído. De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido. Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo. Pablo Neruda
  • 27.
    La hora Tómame ahora que aún es temprano y que llevo dalias nuevas en la mano. Tómame ahora que aún es sombría esta taciturna cabellera mía. Ahora, que tengo la carne olorosa y los ojos limpios y la piel de rosa. Ahora, que calza mi planta ligera la sandalia viva de la primavera. Ahora, que en mis labios repica la risa como una campana sacudida aprisa.
  • 28.
    Después...¡ah, yo sé queya nada de eso más tarde tendré! Que entonces inútil será tu deseo como ofrenda puesta sobre un mausoleo. ¡Tómame ahora que aún es temprano y que tengo rica de nardos la mano! Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca y se vuelva mustia la corola fresca. Hoy, y no mañana. Oh amante, ¿no ves que la enredadera crecerá ciprés? Juana de Ibarborou (Melo 1892-Montevideo 1979)
  • 30.
    La caricia perdida Se me va de los dedos la caricia sin causa. Se me va de los dedos...En el viento, al rodar la caricia que vaya sin destino ni objeto, la caricia perdida, ¿quién la recogerá? Pude amar esta noche con piedad infinita, pude amar al primero que acertara a llegar. Nadie llega. Están solos los floridos senderos. La caricia perdida, rodará...rodará...
  • 31.
    Si en elviento te llaman esta noche, viajero, si estremece las ramas un dulce suspirar, si te oprime los dedos una mano pequeña que te toma y te deja, que te logra y se va. Si no ves esa mano, ni la boca que besa, si es el aire quien teje la ilusión de llamar, ¡Oh! viajero, que tienes como el cielo los ojos, en el viento fundida ¿me reconocerás? Alfonsina Estorni (Sala Capriasca 1892-Mar de Plata 1938)
  • 33.
    Te quiero Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes que se cubren de rubor repentino; Te lo he dicho con el agua, vida luminosa que vela un Te quiero. fondo de sombra; Te lo he dicho con el viento, te lo he dicho con el miedo, jugueteando como animalillo te lo he dicho con la alegría, en la arena con el hastío, con las terribles o iracundo como órgano palabras. impetuoso; Pero así no me basta: Te lo he dicho con el sol, más allá de la vida, que dora desnudos cuerpos quiero decírtelo con la juveniles muerte; y sonríe en todas las cosas más allá del amor, inocentes; quiero decírtelo con el olvido. Te lo he dicho con las nubes, frentes melancólicas que sostienen el cielo, Luis Cernuda tristezas fugitivas; (Sevilla 1902-México 1963)
  • 35.
    Todo esto espor amor Derriban gigantes de los Mas este amor cerrado por ver bosques para hacer un sólo su forma, durmiente, su forma entre las brumas derriban los instintos como escarlata, flores, quiere imponer la vida, como deseos como estrellas otoño ascendiendo tantas para hacer sólo un hombre con hojas su estigma de hombre. hacia el último cielo, donde estrellas Que derriben también imperios de una noche, sus labios dan otras estrellas, monarquías de un beso, donde mis ojos, estos ojos, no significa nada; se despiertan en otro. que derriben los ojos, que derriben las manos como Luis Cernuda estatuas vacías.
  • 37.
    Si el hombrepudiera decir lo que ama Libertad no conozco sino la libertad de Si el hombre pudiera decir lo que estar preso en alguien ama, cuyo nombre no puedo oír sin si el hombre pudiera levantar su amor escalofrío; por el cielo como una nube en la luz; alguien por quien me olvido de esta si como muros que se derrumban, existencia mezquina para saludar la verdad erguida en por quien el día y la noche son para mí medio, lo que quiera, pudiera derrumbar su cuerpo, y mi cuerpo y espíritu flotan en su dejando sólo la verdad de su amor, cuerpo y espíritu la verdad de sí mismo, como leños perdidos que el mar anega que no se llama gloria, fortuna o ambición, o levanta sino amor o deseo, libremente, con la libertad del amor, yo sería aquel que imaginaba; la única libertad que me exalta, aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos la única libertad por que muero. proclama ante los hombres la verdad ignorada, la verdad de su amor verdadero. Tú justificas mi existencia: si no te conozco, no he vivido; si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido. Luis Cernuda
  • 39.
    ¿Mi tierra? Mi tierra eres tú. ¿Mi gente? Contigo Mi gente eres tú. El destierro y la muerte para mi están adonde no estés tú. ¿Y mi vida? Dime, mi vida, ¿qué es, si no eres tú? Luis Cernuda
  • 41.
  • 42.
    1º ESO E IvánArriaza Ramos y Cynthia Ruiz Delgado: Romance del enamorado y la muerte Alba Pravia Rosa: Rima XXX de Gustavo Adolfo Bécquer Noemí Romero Nieto: Amor eterno de Gustavo Adolfo Bécquer
  • 44.
    1º DE ESOA Quintín Parada Vargas: La tarde será como un sueño de colores de Juan Ramón Jiménez. Antonio Fernández Morodo: Si me llamara así de Pedro Salinas
  • 46.
    2º ESO C Abel Sánchez Rodríguez y Francisco Jesús Herrera Suárez: Me basta así de Ángel González •
  • 48.
    2º ESO D ÁngelaGanfornina Alcón: Te quiero de Mario Benedetti 2º de BTO B Carlos Martínez Ruiz y Mª José Maestre Ramírez: Hagamos un trato de Mario Benedetti
  • 50.
    2º ESO E CarlosJavier García de Atocha: Me gustas cuando callas de Pablo Neruda David Suárez Sánchez: Puedo escribir los versos más tristes esta noche de Pablo Neruda
  • 52.
    4º de ESOD Carmen Gil Romero: La hora de Juana de Ibarborou. Jessica López Santos: La caricia perdida de Alfonsina Storni
  • 54.
    4º de ESOB Cinthia Pacheco: Te quiero de Luis Cernuda Conchi Sánchez: Todo esto por amor de Luis Cernuda Juan Antonio Caro: Si el hombre pudiera decir lo que ama de Luis Cernuda 1º de BTO A Patricia Caro: Contigo de Luis Cernuda
  • 59.
    Las profes deLiteratura
  • 61.
  • 63.
    Nuestros besos • Love story (1970) • Ivanhoe (1952) • Madame Bovary (1949) • Orgullo y prejuicio (2005) • La dolce vita (1960) • Love Actually (2003) • Diario De Bridget Jones (2001) • Vacaciones en Roma (1953) • Desayuno con diamantes (1961) • Cinema paradiso (1988)
  • 64.
    Descalzos por el parque (1967) • Recuerda (1945) • De aquí a la eternidad (1953) • Espartaco (1960) • Big Fish (2003) • Anna Karenina (1935) • Notting Hill (1999) • Moulin Rouge (2001)
  • 65.