El ballet o danza clásica surgió en Italia en el Renacimiento y se desarrolló en Francia durante el siglo XVII, donde se creó la primera escuela de danza. Se codificaron los pasos y movimientos corporales de forma precisa. A lo largo de los siglos posteriores surgieron diferentes escuelas y métodos de ballet en países como Francia, Dinamarca, Italia y Rusia. Actualmente, el ballet se presenta como pieza autónoma o forma parte de óperas y obras de teatro.