El calendario judío es lunar y se ajusta al solar mediante la adición de meses bisiestos. El año comienza en septiembre u octubre y está marcado por diversas fiestas religiosas como Rosh Hashaná, Yom Kipur, Sucot, Janucá y Pésaj que conmemoran eventos bíblicos y la historia del pueblo judío. El shabat, que se celebra los sábados, es el día sagrado de descanso y uno de los pilares del judaísmo.