El chocolate se originó en México y fue consumido por los aztecas como una bebida sagrada. Posteriormente, los españoles lo llevaron a Europa donde se transformó en tabletas. El chocolate contiene antioxidantes que benefician la salud cardiovascular y el estado de ánimo, además de minerales como el calcio y el magnesio. Aunque se cree que induce efectos placenteros, el chocolate no causa adicción cuando se consume en forma moderada.