Este documento discute el compromiso del docente como un factor crítico para la mejora educativa. Propone que el compromiso se expresa a través de la pasión y la motivación, las cuales no son meramente racionales. También argumenta que la incertidumbre es inherente a las organizaciones y no puede ser controlada o eliminada. Finalmente, sugiere que las escuelas deben configurarse como comunidades profesionales de aprendizaje para fomentar valores compartidos, responsabilidad colectiva y colaboración.