El documento describe un retrato de Cecilia Gallerani pintado por Leonardo da Vinci cuando era la amante de Ludovico Sforza, duque de Milán. Explica que el animal en sus manos, posiblemente un armiño o hurón, simboliza su pureza y nobleza a pesar de no ser de la nobleza. También describe un extraño menú experimental creado por Leonardo para una boda real que incluía partes de animales inusuales.