El salto largo consiste en cuatro fases: aproximación para ganar velocidad, despegue para maximizar la altura y minimizar la pérdida de velocidad horizontal, vuelo donde el saltador se prepara para la caída usando tres técnicas, y caída para maximizar la distancia recorrida. Cada fase requiere técnicas específicas como la extensión explosiva de las piernas en el despegue o mantener el cuerpo hacia adelante en la caída.