Ser un emprendedor implica más que iniciar un negocio; se trata de tener iniciativa, innovación y la capacidad de liderar y enfrentar riesgos. Los emprendedores sobresalen por características como creatividad, autonomía, confianza, tenacidad, y liderazgo, trabajando en equipo y buscando soluciones efectivas. Su motivación va más allá de ganar dinero, enfocándose en el crecimiento de sus proyectos y en alcanzar resultados concretos.