 El bosque era su hogar y le encantaba recorrerlo todas las
mañanas, sintiendo la brisa fresca y el perfume de las
flores. Mientras revoloteaba entre las hierbas, todos se
inclinaban ante ella, haciendo una majestuosa reverencia.
Era Shaylee, la princesa de las hadas del bosque. Pequeña
y graciosa, a todos encantaba con su dulzura y su cariño.
 Esa mañana, en particular, se había alejado
demasiado de Shea, el palacio real, que se
encontraba escondido en lo alto, del árbol más grande
y antiguo del bosque, pues perseguía curiosa a una
traviesa liebre, que de ella se escondía entre las
coloridas flores. Sus guardianes, la seguían, muy
serios y cuidadosos, temerosos de que la pequeña
princesa se pudiera perder. Una brisa más fría que lo
normal les avisaba que algo andaba mal, un peligro
los acechaba.
 Entretenida como estaba,
no se dio cuenta de que
alguien la vigilaba.
Escondido entre los
frondosos árboles, estaba
El Trasgo, un duende feo y
grotesco de naturaleza
malévola, que quería
atrapar a la pequeña hada,
para extraer sus poderes:
el de curar con una gota
de sus preciosas lágrimas
a todos los seres que
vivían en el bosque.
 En un momento de
distracción de sus
amigos guardianes,
el malvado duende,
la atrapó,
envolviéndola con
un paño viejo y
sucio, llevándola
apoyada en su
espalda, a su oscuro
y frío castillo.
 Cuando las hadas se
dieron cuenta que la
princesa Shaylee no
estaba, pidieron
ayuda a los pequeños
y buenos duendes de
la floresta, para
encontrarla. Buscando
por aquí y por allá,
descubrieron las
huellas que llevaban
al castillo de El
Trasgo
 Al llegar vieron que la
gran puerta estaba
cerrada y buscaron
una ventana por
donde entrar. Por
suerte en el fondo del
castillo encontraron
una pequeña ventana
un poco abierta y con
mucho esfuerzo y
ayuda entre todos, lo
consiguieron.
 Buscaron por los fríos y oscuros corredores,
llamando muy suave por su nombre: “Princesa
Shaylee”, “Princesa Shaylee”; hasta que llegaron
a una puerta con una abertura con rejas y allí la
encontraron, encerrada en una pequeña jaula de
cristal. Con fuerza, entre todos, consiguieron abrir
la puerta, que no estaba trancada, y llegaron
cerca de la princesa. Su brillo natural, ahora se
veía opaco, como apagado, pues toda su fuerza
vital provenía del sol y de la energía del bosque.
Intentaron abrir la jaula, pero estaba trancada y
casi sin fuerzas, les explicó que la llave estaba en
un abrigo negro que El Trasgo usaba.
 Salieron a buscarlo y lo encontraron durmiendo en una gran
cama. El abrigo estaba colgado en el respaldo de una silla y
con mucho cuidado, paso a paso, consiguieron llegar a él.
Se subieron unos sobre otros, para hacer una torre de
duendes y alcanzar el bolsillo, en donde estaba la
pequeñita llave que abriría la jaula de cristal.
 Sin hacer ruido, salieron de la habitación y volvieron con la
princesa. Abrieron la jaula y con mucho esfuerzo la
ayudaron a salir del castillo. Débil y cansada, debieron
cargarla entre sus brazos hasta llegar a un claro del
bosque, en donde los rayos de sol, le dieron fuerzas para
continuar. Poco a poco, la dulce princesa recuperó sus
fuerzas y pudieron continuar la fuga.
 A lo lejos, se pudieron escuchar los aterradores
gritos del malvado duende, al descubrir que su
prisionera ya no estaba.
 Se escondieron en el bosque y mientras las
hadas guardianes escoltaban a la princesa al
castillo, los pequeños duendes le preparaban una
trampa a El Trasgo; un agujero muy grande y
hondo que hacía tiempo que estaban cavando,
cubierto con ramas y hojas. Hicieron que siguiera
sus huellas hasta allí y en un descuido, el
grotesco duende, cayó dentro del gran hoyo.
 Y así todos
regresaron a casa,
feliz por traer de
vuelta a su amada
princesa.
 Fin
Claudia Olivera Méndez
 Para Evelyn, al cumplir ocho
años.

EL HADA PERDIDA

  • 2.
     El bosqueera su hogar y le encantaba recorrerlo todas las mañanas, sintiendo la brisa fresca y el perfume de las flores. Mientras revoloteaba entre las hierbas, todos se inclinaban ante ella, haciendo una majestuosa reverencia. Era Shaylee, la princesa de las hadas del bosque. Pequeña y graciosa, a todos encantaba con su dulzura y su cariño.  Esa mañana, en particular, se había alejado demasiado de Shea, el palacio real, que se encontraba escondido en lo alto, del árbol más grande y antiguo del bosque, pues perseguía curiosa a una traviesa liebre, que de ella se escondía entre las coloridas flores. Sus guardianes, la seguían, muy serios y cuidadosos, temerosos de que la pequeña princesa se pudiera perder. Una brisa más fría que lo normal les avisaba que algo andaba mal, un peligro los acechaba.
  • 3.
     Entretenida comoestaba, no se dio cuenta de que alguien la vigilaba. Escondido entre los frondosos árboles, estaba El Trasgo, un duende feo y grotesco de naturaleza malévola, que quería atrapar a la pequeña hada, para extraer sus poderes: el de curar con una gota de sus preciosas lágrimas a todos los seres que vivían en el bosque.
  • 4.
     En unmomento de distracción de sus amigos guardianes, el malvado duende, la atrapó, envolviéndola con un paño viejo y sucio, llevándola apoyada en su espalda, a su oscuro y frío castillo.
  • 5.
     Cuando lashadas se dieron cuenta que la princesa Shaylee no estaba, pidieron ayuda a los pequeños y buenos duendes de la floresta, para encontrarla. Buscando por aquí y por allá, descubrieron las huellas que llevaban al castillo de El Trasgo
  • 6.
     Al llegarvieron que la gran puerta estaba cerrada y buscaron una ventana por donde entrar. Por suerte en el fondo del castillo encontraron una pequeña ventana un poco abierta y con mucho esfuerzo y ayuda entre todos, lo consiguieron.
  • 7.
     Buscaron porlos fríos y oscuros corredores, llamando muy suave por su nombre: “Princesa Shaylee”, “Princesa Shaylee”; hasta que llegaron a una puerta con una abertura con rejas y allí la encontraron, encerrada en una pequeña jaula de cristal. Con fuerza, entre todos, consiguieron abrir la puerta, que no estaba trancada, y llegaron cerca de la princesa. Su brillo natural, ahora se veía opaco, como apagado, pues toda su fuerza vital provenía del sol y de la energía del bosque. Intentaron abrir la jaula, pero estaba trancada y casi sin fuerzas, les explicó que la llave estaba en un abrigo negro que El Trasgo usaba.
  • 8.
     Salieron abuscarlo y lo encontraron durmiendo en una gran cama. El abrigo estaba colgado en el respaldo de una silla y con mucho cuidado, paso a paso, consiguieron llegar a él. Se subieron unos sobre otros, para hacer una torre de duendes y alcanzar el bolsillo, en donde estaba la pequeñita llave que abriría la jaula de cristal.  Sin hacer ruido, salieron de la habitación y volvieron con la princesa. Abrieron la jaula y con mucho esfuerzo la ayudaron a salir del castillo. Débil y cansada, debieron cargarla entre sus brazos hasta llegar a un claro del bosque, en donde los rayos de sol, le dieron fuerzas para continuar. Poco a poco, la dulce princesa recuperó sus fuerzas y pudieron continuar la fuga.
  • 9.
     A lolejos, se pudieron escuchar los aterradores gritos del malvado duende, al descubrir que su prisionera ya no estaba.  Se escondieron en el bosque y mientras las hadas guardianes escoltaban a la princesa al castillo, los pequeños duendes le preparaban una trampa a El Trasgo; un agujero muy grande y hondo que hacía tiempo que estaban cavando, cubierto con ramas y hojas. Hicieron que siguiera sus huellas hasta allí y en un descuido, el grotesco duende, cayó dentro del gran hoyo.
  • 10.
     Y asítodos regresaron a casa, feliz por traer de vuelta a su amada princesa.  Fin
  • 11.
    Claudia Olivera Méndez Para Evelyn, al cumplir ocho años.