La princesa hada Shaylee es secuestrada por el malvado duende El Trasgo mientras exploraba el bosque. Los pequeños duendes ayudan a las hadas guardianes a rescatar a Shaylee del castillo de El Trasgo. Logran encontrarla encerrada en una jaula de cristal y escapan del castillo con la debilitada princesa. Más tarde, engañan a El Trasgo para que caiga en una trampa cavada por los duendes, rescatando así a Shaylee y asegurando la seguridad del bosque