El manierismo fue una reacción al clasicismo del Renacimiento, caracterizado por ser más intelectual y elitista. La arquitectura manierista se desarrolló entre 1530 y 1610, entre el Renacimiento y el Barroco. Arquitectos como Sebastiano Serlio y pintores como El Greco y Giulio Romano ayudaron a definir este estilo con innovaciones que se alejaban del clasicismo renacentista.