El manierismo fue un estilo artístico que se originó en Italia y se caracterizó por alejarse de la belleza clásica y la proporción, enfatizando efectos dramáticos a través de la perspectiva. Los arquitectos manieristas se dejaron llevar por sus gustos subjetivos en lugar de la verosimilitud, tendiendo hacia lo irreal y abstracto a través de la pérdida de ejes simétricos y el uso de espacios longitudinales estrechos.