El documento describe el matrimonio como un sacramento de la Iglesia que santifica la unión indisoluble entre un hombre y una mujer. Solo la Iglesia puede regular la forma de contraer matrimonio y determinar los obstáculos. El matrimonio se caracteriza por la unidad, indisolubilidad y apertura a la fecundidad. Implica la donación de sí mismo y el amor entre los cónyuges y hacia los hijos.