El pensar como habilidad y el pensamiento multidimensional.
“Querer, entender, imaginar, sentir, etc., no son sino varios modos de pensar que pertenecen al alma”.
(Derscartes, carta a Mersenne del 27 de abril de 1937)
Es importante establecer desde el principio lo que significa, y no significa, para
nosotros, el verbo “pensar”. Por ej, no significa investigar el conocimiento como un conjunto
de procesos empíricos que se desarrolla en mentes y en cerebros humanos (y probablemente,
en otras mentes y cerebros). Por otro lado, si significa explorar la cuestión normativa de cómo
debería ser enseñado y mejorado el pensar -que caracterizamos como actividad mental de
cualquier tipo: diálogo interno, imaginar, soñar, deducir, asombrarse, etc. Esta dimensión
normativa es la que caracteriza a nuestra indagación filosófica y no sólo como empírica:
interesada por cómo deben pensar los jóvenes más que por cómo de hecho piensan. Después
de todo, como seres conscientes, sea despiertos o dormidos, están pensando todo el tiempo.
Convengamos pues, que no hay ninguna separación clara entre aspectos cognitivos: el “que”,
el “cómo” y el “cuan bien” el pensar están íntimamente conectados. (SHARP, 23-4) (..otra ed.)
Pensar es un verbo que apunta a distintas operaciones o actividades mentales que
conducen a emitir un juicio o a formarse una opinión. El verbo pensar reúne una gran cantidad
de actos mentales: creer, querer, opinar, juzgar, valorar, reflexionar, considerar, calcular,
inventar, recordar, etc., pero también está relacionado con la expresión. Es decir, al “pensar”
nos concienciamos de que se trata de un verbo de acción. Lo que proponemos pensando no
es estanco o contemplativo, sino una actitud vivida, dinámica, emprendedora. Bruner
manifiesta: “aquello aprendido no importa, lo importante es lo que podamos hacer con lo
aprendido” (Aprendizaje y pensamiento). (PUIG: I. 2018: 101; Aprender a pensar).
Entonces, enseñar a pensar es tanto cultivar las habilidades como las disposiciones
que conducen a la conducta reflexiva y razonable (así, por ejemplo, ayudar a alguien puede
ser el resultado de pensar a cerca de por qué debe ser ayudado, unido a un apropiado deseo
de ayudarlo). En definitiva, tal conducta sólo puede llevarse a cabo como resultado de
adquirir ciertas habilidades, por un lado, y de cultivar las disposiciones y sensibilidades
correspondientes, por el otro. Una habilidad en ausencia de la inclinación a usarla no es de
mucho valor. Por otra parte, por excelentes que sean las intenciones y las actitudes, quienes
no pueden pensar bien son inválidos. (SHARP A. 1995: 24). (La otra educación).
Si bien, existe una conexión entre el autoconocimiento que implica verse a sí mismo
como una persona en relación con otras, y la capacidad de comunicarse, particularmente por
medio de la conversación y el diálogo. En realidad, hay dos puntos de conexión aquí: entre
el pensamiento propio (reflexivo) de una persona y el pensamiento de aquellos con quienes
se reflexiona, y entre el pensamiento reflexivo en general y el diálogo. Por otra parte, es la
segunda conexión la que hace posible la primera. En otras palabras, los supuestos comunes
que tenemos acerca de cómo se enlaza el pensamiento de una persona con la otra: (“Yo estaba
pensando lo mismo”; “¿Puedes seguir mi pensamiento hasta aquí?”; etc.) responden a un
supuesto no tan común -pero sí importante- acerca de lo que puede llamarse “pensar y hablar”
Este supuesto establece que el pensamiento y la conversación -o mejor, el diálogo-
son en sí mismos interdependientes. Por una parte, sólo las personas que piensan de un modo
-reflexivo, autocorrectivo, etc.- pueden comprometerse en un diálogo. Pero de la misma
forma, por otra parte, sólo aquellos que se comprometen en el diálogo pueden pensar de ese
modo. Como no podemos leer directamente las mentes de los otros pensadores, este supuesto
tiende el puente necesario entre el pensamiento, esencialmente privado, y la expresión oral,
esencialmente pública. (SHARP A. M.: 1995: 64) (La otra educación)
Para Freire, el pensamiento es el resultado de un proceso de conocimiento, dialéctico
e históricamente determinado, y es, ante todo, un acto colectivo, que no puede ser atributo de
unos cuantos: “existe un pensamos y no un yo pienso”. En la mejor expresión, se sintetiza en
su máxima frase: “nadie educa a nadie, los hombres se educan entre sí, mediatizados por el
mundo”. Con su método, tenía como finalidad permitir a aquellos a los que, en una estructura
de dominación capitalista, se les niega el derecho a pensar, conquistaran este derecho. Ahora,
precisamos asumir que los momentos de la práctica y la teoría, de la acción y la reflexión,
constituyen una unidad -y no una separación-. Sin embargo, como estos momentos no
existen, en términos auténticos, a no ser como unidad y como proceso, cualquiera de ellos
que en determinado instante, sea el punto de partida, no sólo requiere al otro sino que lo
contiene. Es por esto por lo que la reflexión sólo es legítima cuando nos remite siempre, como
lo señala Sartre, a lo concreto, cuyos hechos buscan esclarecer, tornando así posible nuestra
acción más eficiente sobre ellos. Iluminando una acción ejercida o ejerciéndose, la reflexión
verdadera esclarece, al mismo tiempo, la futura acción, en la cual se prueba y que deberá
darse, a su vez, a una nueva reflexión. (FREIRE:1984: 31-32) (importancia deleer).Freireseñala
que no hay diálogo verdadero si no existe en sus sujetos un pensar verdadero. Pensar crítico
que no aceptando la dicotomía mundo-hombres, reconoce entre ellos una inquebrantable
solidaridad. Este es un pensar que percibe la realidad como un proceso, que la capta en
constante devenir y no como algo estático (FREIRE: 1970: 106). (Pedagogía del oprimido)
El desarrollo del pensamiento es una pre-ocupación que de manera especialmente
fuerte ha llegado con el advenimiento de la psicología cognitiva. A partir de entonces ha
surgido un número c/vez más grande de programas para el desarrollo de habilidades del
pensamiento o razonamiento y programas para el desarrollo de la inteligencia. La inteligencia
se ha entendido como una facultado capacidad para adaptarse al medio, p/resolver problemas
o como algo que algunos tienen más que otros desde que nacen y que no es posible cambiar.
Esto era lo que hasta hace algunos años se pensaba acerca del coeficiente intelectual. De
Bono, define esta capacidad como la “habilidad operativa a través de la cual la inteligencia
actúa sobre la experiencia”. Para Eistein la inteligencia consistía en la capacidad p/desarrollar
una mente flexible, y le daba gran importancia al hecho de hacer nuevas preguntas, encontrar
otros problemas y analizar los viejos problemas desde ángulos diferentes, lo cual requería,
además, una gran imaginación creativa (e imaginación moral). Sabemos que, aun cuando no
podamos ponernos de acuerdo en qué es exactamente la inteligencia, si podemos identificar
una serie de habilidades que al desarrollarse nos van a permitir pensar mejor, es decir, pensar
de manera lógica, sin contradecirnos y con la capacidad de detectar argumentos falaces o
erróneos cuando nos topamos con ellos. (ECHEVERRÍA, E. 2004:55-6) (Filosofía para Niños)
Multidimensional. En la medida en que el pensamiento tiene varias dimensiones, es
un pensamiento complejo, y éste, según Lipman, es rico conceptualmente, es coherente y
explorador. Por ese motivo, se trata de un pensamiento de calidad, excelente, porque tiene
recursos e incluye todas aquellas modalidades de pensamiento que comportan reflexión sobre
la propia metodología y sobre el contenido que tratan: nos referimos a las habilidades del
pensamiento metacognitivo y autocorrectivo. Se trata de un pensamiento no dogmático,
consciente de su propia falibilidad, abierto a la crítica del otro, y cuestionador. Tiene tres
grandes dimensiones: crítica, creativa, y cuidadosa. Además, el pensamiento posee una
dimensión social porque tiene en consideración todas las alternativas y las compara con la
realidad en vez de buscar el argumento perfecto y definitivo. Los humanos forman, en el
fondo, una comunidad deliberativa, lo que Popper llama “sociedad abierta”. (PUIG: 167-8).
El pensar crítico y el pensar creativo no son más que dos formas de señalar diferentes
organizaciones de los mismos componentes. Lipman define el pensamiento creativo como:
pensamiento que conduce al juicio, es guiado por el contexto, autotrascendente y sensible a
los criterios. Los elementos que componen esta definición, son los mismos que definen el
pensamiento crítico. Su orden ha variado. (DE LA GARZA: 1995: 98) (Educación y democracia)
Pensamiento Critico Pensamiento Creativo
Megacriterio: verdad
Conduce al juicio
Gobernado por criterios
Autocorrectivo
Sensible al contexto
Megacriterio: Significado
Conduce al juicio
Sensible a criterios
Autotrascendente
Gobernado por el contexto (holístico)
Así pues, los mismos elementos están presentes en ambos tipos de pensamiento, pero
sus prioridades son diferentes. El pensar creativo es también una forma de investigación, del
mismo modo que el pensamiento crítico. El pensar crítico busca criterios y conceptos que
serán lo más importante para seguir la investigación, por otro lado, el pensamiento creativo
buscará primordialmente valores y significados (DE LA GARZA: 1995: 98).
Como ideales
regulativos
Tradicionales
Como áreas de
Filosofía
Como formas
de
Conocimiento
Como modos
del Juicio
Como
Objetivos
Cognitivos
Como modos
de
Pensamiento
Verdad Epistemología
Conocimiento
teórico Habla Análisis Crítico
Belleza Estética
Conocimiento
Productivo Producción Síntesis Creativo
Bien Ética
Conocimiento
Práctico Acto Evaluación Cuidadoso
Para Aristóteles el pensar crítico es virtud intelectual y moral, sabiduría práctica que
contribuye a la vida excelente y a la felicidad. En Kant es un tipo de autonomía buena en sí
misma, o la utilitarista que supone que produce mejores juicios y mejores ciudadanos. Para
Lipman, es un pensamiento hábil y responsable que facilita el buen juicio. (PUIG I.: 2018:169)
“Frank” 2020
El pensar  documento profr.

El pensar documento profr.

  • 1.
    El pensar comohabilidad y el pensamiento multidimensional. “Querer, entender, imaginar, sentir, etc., no son sino varios modos de pensar que pertenecen al alma”. (Derscartes, carta a Mersenne del 27 de abril de 1937) Es importante establecer desde el principio lo que significa, y no significa, para nosotros, el verbo “pensar”. Por ej, no significa investigar el conocimiento como un conjunto de procesos empíricos que se desarrolla en mentes y en cerebros humanos (y probablemente, en otras mentes y cerebros). Por otro lado, si significa explorar la cuestión normativa de cómo debería ser enseñado y mejorado el pensar -que caracterizamos como actividad mental de cualquier tipo: diálogo interno, imaginar, soñar, deducir, asombrarse, etc. Esta dimensión normativa es la que caracteriza a nuestra indagación filosófica y no sólo como empírica: interesada por cómo deben pensar los jóvenes más que por cómo de hecho piensan. Después de todo, como seres conscientes, sea despiertos o dormidos, están pensando todo el tiempo. Convengamos pues, que no hay ninguna separación clara entre aspectos cognitivos: el “que”, el “cómo” y el “cuan bien” el pensar están íntimamente conectados. (SHARP, 23-4) (..otra ed.) Pensar es un verbo que apunta a distintas operaciones o actividades mentales que conducen a emitir un juicio o a formarse una opinión. El verbo pensar reúne una gran cantidad de actos mentales: creer, querer, opinar, juzgar, valorar, reflexionar, considerar, calcular, inventar, recordar, etc., pero también está relacionado con la expresión. Es decir, al “pensar” nos concienciamos de que se trata de un verbo de acción. Lo que proponemos pensando no es estanco o contemplativo, sino una actitud vivida, dinámica, emprendedora. Bruner manifiesta: “aquello aprendido no importa, lo importante es lo que podamos hacer con lo aprendido” (Aprendizaje y pensamiento). (PUIG: I. 2018: 101; Aprender a pensar). Entonces, enseñar a pensar es tanto cultivar las habilidades como las disposiciones que conducen a la conducta reflexiva y razonable (así, por ejemplo, ayudar a alguien puede ser el resultado de pensar a cerca de por qué debe ser ayudado, unido a un apropiado deseo de ayudarlo). En definitiva, tal conducta sólo puede llevarse a cabo como resultado de adquirir ciertas habilidades, por un lado, y de cultivar las disposiciones y sensibilidades correspondientes, por el otro. Una habilidad en ausencia de la inclinación a usarla no es de mucho valor. Por otra parte, por excelentes que sean las intenciones y las actitudes, quienes no pueden pensar bien son inválidos. (SHARP A. 1995: 24). (La otra educación). Si bien, existe una conexión entre el autoconocimiento que implica verse a sí mismo como una persona en relación con otras, y la capacidad de comunicarse, particularmente por medio de la conversación y el diálogo. En realidad, hay dos puntos de conexión aquí: entre el pensamiento propio (reflexivo) de una persona y el pensamiento de aquellos con quienes se reflexiona, y entre el pensamiento reflexivo en general y el diálogo. Por otra parte, es la segunda conexión la que hace posible la primera. En otras palabras, los supuestos comunes que tenemos acerca de cómo se enlaza el pensamiento de una persona con la otra: (“Yo estaba pensando lo mismo”; “¿Puedes seguir mi pensamiento hasta aquí?”; etc.) responden a un supuesto no tan común -pero sí importante- acerca de lo que puede llamarse “pensar y hablar”
  • 2.
    Este supuesto estableceque el pensamiento y la conversación -o mejor, el diálogo- son en sí mismos interdependientes. Por una parte, sólo las personas que piensan de un modo -reflexivo, autocorrectivo, etc.- pueden comprometerse en un diálogo. Pero de la misma forma, por otra parte, sólo aquellos que se comprometen en el diálogo pueden pensar de ese modo. Como no podemos leer directamente las mentes de los otros pensadores, este supuesto tiende el puente necesario entre el pensamiento, esencialmente privado, y la expresión oral, esencialmente pública. (SHARP A. M.: 1995: 64) (La otra educación) Para Freire, el pensamiento es el resultado de un proceso de conocimiento, dialéctico e históricamente determinado, y es, ante todo, un acto colectivo, que no puede ser atributo de unos cuantos: “existe un pensamos y no un yo pienso”. En la mejor expresión, se sintetiza en su máxima frase: “nadie educa a nadie, los hombres se educan entre sí, mediatizados por el mundo”. Con su método, tenía como finalidad permitir a aquellos a los que, en una estructura de dominación capitalista, se les niega el derecho a pensar, conquistaran este derecho. Ahora, precisamos asumir que los momentos de la práctica y la teoría, de la acción y la reflexión, constituyen una unidad -y no una separación-. Sin embargo, como estos momentos no existen, en términos auténticos, a no ser como unidad y como proceso, cualquiera de ellos que en determinado instante, sea el punto de partida, no sólo requiere al otro sino que lo contiene. Es por esto por lo que la reflexión sólo es legítima cuando nos remite siempre, como lo señala Sartre, a lo concreto, cuyos hechos buscan esclarecer, tornando así posible nuestra acción más eficiente sobre ellos. Iluminando una acción ejercida o ejerciéndose, la reflexión verdadera esclarece, al mismo tiempo, la futura acción, en la cual se prueba y que deberá darse, a su vez, a una nueva reflexión. (FREIRE:1984: 31-32) (importancia deleer).Freireseñala que no hay diálogo verdadero si no existe en sus sujetos un pensar verdadero. Pensar crítico que no aceptando la dicotomía mundo-hombres, reconoce entre ellos una inquebrantable solidaridad. Este es un pensar que percibe la realidad como un proceso, que la capta en constante devenir y no como algo estático (FREIRE: 1970: 106). (Pedagogía del oprimido) El desarrollo del pensamiento es una pre-ocupación que de manera especialmente fuerte ha llegado con el advenimiento de la psicología cognitiva. A partir de entonces ha surgido un número c/vez más grande de programas para el desarrollo de habilidades del pensamiento o razonamiento y programas para el desarrollo de la inteligencia. La inteligencia se ha entendido como una facultado capacidad para adaptarse al medio, p/resolver problemas o como algo que algunos tienen más que otros desde que nacen y que no es posible cambiar. Esto era lo que hasta hace algunos años se pensaba acerca del coeficiente intelectual. De Bono, define esta capacidad como la “habilidad operativa a través de la cual la inteligencia actúa sobre la experiencia”. Para Eistein la inteligencia consistía en la capacidad p/desarrollar una mente flexible, y le daba gran importancia al hecho de hacer nuevas preguntas, encontrar otros problemas y analizar los viejos problemas desde ángulos diferentes, lo cual requería, además, una gran imaginación creativa (e imaginación moral). Sabemos que, aun cuando no podamos ponernos de acuerdo en qué es exactamente la inteligencia, si podemos identificar una serie de habilidades que al desarrollarse nos van a permitir pensar mejor, es decir, pensar de manera lógica, sin contradecirnos y con la capacidad de detectar argumentos falaces o erróneos cuando nos topamos con ellos. (ECHEVERRÍA, E. 2004:55-6) (Filosofía para Niños)
  • 3.
    Multidimensional. En lamedida en que el pensamiento tiene varias dimensiones, es un pensamiento complejo, y éste, según Lipman, es rico conceptualmente, es coherente y explorador. Por ese motivo, se trata de un pensamiento de calidad, excelente, porque tiene recursos e incluye todas aquellas modalidades de pensamiento que comportan reflexión sobre la propia metodología y sobre el contenido que tratan: nos referimos a las habilidades del pensamiento metacognitivo y autocorrectivo. Se trata de un pensamiento no dogmático, consciente de su propia falibilidad, abierto a la crítica del otro, y cuestionador. Tiene tres grandes dimensiones: crítica, creativa, y cuidadosa. Además, el pensamiento posee una dimensión social porque tiene en consideración todas las alternativas y las compara con la realidad en vez de buscar el argumento perfecto y definitivo. Los humanos forman, en el fondo, una comunidad deliberativa, lo que Popper llama “sociedad abierta”. (PUIG: 167-8). El pensar crítico y el pensar creativo no son más que dos formas de señalar diferentes organizaciones de los mismos componentes. Lipman define el pensamiento creativo como: pensamiento que conduce al juicio, es guiado por el contexto, autotrascendente y sensible a los criterios. Los elementos que componen esta definición, son los mismos que definen el pensamiento crítico. Su orden ha variado. (DE LA GARZA: 1995: 98) (Educación y democracia) Pensamiento Critico Pensamiento Creativo Megacriterio: verdad Conduce al juicio Gobernado por criterios Autocorrectivo Sensible al contexto Megacriterio: Significado Conduce al juicio Sensible a criterios Autotrascendente Gobernado por el contexto (holístico) Así pues, los mismos elementos están presentes en ambos tipos de pensamiento, pero sus prioridades son diferentes. El pensar creativo es también una forma de investigación, del mismo modo que el pensamiento crítico. El pensar crítico busca criterios y conceptos que serán lo más importante para seguir la investigación, por otro lado, el pensamiento creativo buscará primordialmente valores y significados (DE LA GARZA: 1995: 98). Como ideales regulativos Tradicionales Como áreas de Filosofía Como formas de Conocimiento Como modos del Juicio Como Objetivos Cognitivos Como modos de Pensamiento Verdad Epistemología Conocimiento teórico Habla Análisis Crítico Belleza Estética Conocimiento Productivo Producción Síntesis Creativo Bien Ética Conocimiento Práctico Acto Evaluación Cuidadoso Para Aristóteles el pensar crítico es virtud intelectual y moral, sabiduría práctica que contribuye a la vida excelente y a la felicidad. En Kant es un tipo de autonomía buena en sí misma, o la utilitarista que supone que produce mejores juicios y mejores ciudadanos. Para Lipman, es un pensamiento hábil y responsable que facilita el buen juicio. (PUIG I.: 2018:169) “Frank” 2020