El autor, a través de un enfoque humorístico, crítica la irracionalidad y las absurdidades en el entorno laboral, sugiriendo que todos somos imbéciles en algún momento. Expone anécdotas de situaciones laborales absurdas para ilustrar su punto de vista, resaltando cómo la lógica a menudo se pierde en el mundo de los negocios. A lo largo del documento, se explora la complejidad de la vida moderna y cómo la evolución de la humanidad ha hecho que las interacciones laborales sean aún más confusas y difíciles de manejar.