El principito encuentra a un zorro en el planeta y le pide jugar, pero el zorro le explica que no está domesticado. El principito no entiende qué significa "domesticar" y el zorro le explica que es crear un vínculo único entre dos seres donde cada uno se vuelve indispensable para el otro. El principito decide domesticar al zorro y pasan tiempo juntos creando ese lazo especial. Antes de irse, el zorro le da un secreto: lo más importante no se ve con los ojos, sino con el corazón.