Un problema surge cuando hay un desacuerdo entre los pensamientos y los hechos o entre los propios pensamientos. Resolver un problema requiere entender su origen, tener interés en resolverlo, y aplicar conocimientos y habilidades para explorar ideas que conduzcan a una solución satisfactoria. Encontrar la solución a un problema implica definirlo claramente y observar diferentes estrategias para determinar el resultado más apropiado.