El documento discute la importancia de la educación inclusiva propuesta por Carlos Fuentes a finales del siglo XX. Argumenta que la educación debe ser un derecho público accesible a todas las personas para promover el desarrollo humano. Señala que sin resolver los problemas educativos, de salud y laborales de las mayorías, no será posible un progreso verdadero e integrado a nivel global. Además, enfatiza el papel fundamental de la familia, la escuela y el maestro en el proceso educativo.