Manolo se encuentra enfermo y sin dinero en la ciudad después de haber malgastado todo lo que tenía. Escribe una carta a su familia pidiendo perdón y diciendo que pasará la Navidad en el tren, pidiendo que cuelguen un pañuelo blanco en el árbol entre su casa y la vía del tren si lo perdonan y pueden acogerlo. Al pasar el tren ve que el árbol está lleno de pañuelos blancos colgados por su familia, que lo reciben con los brazos abiertos a pesar de todo.