El documento habla sobre el Espíritu Santo y la misión de la Iglesia. Jesús envió el Espíritu Santo a los discípulos para que perdonaran los pecados y predicaran el Evangelio a todas las naciones en sus propios idiomas. El Espíritu capacita a la Iglesia para continuar la misión de Jesús de traer paz, gozo y perdón a todas las personas.