QUE TU AMOR PERMANEZCA
                CON NOSOTROS
                                              Domingo de




                                                                     Abril
                                                Ramos




                                                                      17
En nuestras familias,
en nuestro grupo de amigos,
en nuestra escuela,
en nuestra parroquia,
Señor, que tu amor permanezca con nosotros.




                                                                     Le recibimos con alegría
En nuestro barrio,
en nuestra ciudad,
en nuestro país,
Señor, que tu amor permanezca con nosotros.

En todo el mundo,
Señor, que tu amor permanezca con nosotros,
y ayudemos a construirlo
siendo cada día más buenos,
más generosos,
más atentos a los que sufren,
más fieles a tus palabras.

¡Que así sea, Señor!


              acción católica
                 general
                  SECTOR
                 DE NIÑOS                     Bendito el que viene
 www.accioncatolicageneral.es                 en nombre del Señor
C
                                                                                    bras, de que sanaba a los enfermos. Y Jesús recibió los saludos
         uando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, en el monte
         de los Olivos, envió a dos discípulos diciéndoles: «Id a la aldea de       de la gente con una sonrisa humilde y mucha paz.
         enfrente, encontraréis enseguida una borrica atada con su pollino,         Hoy también nosotros tenemos una oportunidad para procla-
los desatáis y me los traéis. Si alguien os dice algo, contestadle que el Se-       mar a Jesús como el centro de nuestras vidas. Debemos pare-
ñor los necesita y los devolverá pronto».
                                                                                    cernos a la gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a
Esto ocurrió para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta: «Decid           Jesús.
a la hija de Sión: “Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en una
borrica, en un pollino, hijo de acémila”».                                          Hoy podemos decir a Jesús que nosotros también queremos
Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron           seguirlo, que queremos que sea el centro nuestra vida y de
la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos y Jesús se montó. La             nuestra familia. Queremos que sea nuestro amigo en todos los
multitud alfombró el camino con sus mantos; algunos cortaban ramas de               momentos de nuestra vida.
árboles y alfombraban la calzada.
Y la gente que iba delante y detrás gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David!
¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!».
Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad se sobresaltó pregun-
                                                                          21,1-11       Los habitantes de Jerusalén recibieron a Jesús con gran
tando: «¿Quién es este?». La multitud contestaba: «Es el pro-     Mateo
feta Jesús, de Nazaret de Galilea».                                                  alegría... ¿Cómo acoges tú a Jesús? ¿Qué puedes hacer para
                                                                                     que se note la alegría de tenerle cerca como amigo?


C     uando alguien importante, visita un lugar, las autoridades y
      muchas de personas salen a las calles y
lo saludan con pancartas, y flores. Y a ve-
ces se sube a un coche descapotable                                                    Seguro que te vas a llevar a casa el ramo que simboliza la
para que todos puedan verlo. Pues                                                    fiesta de hoy... ¿Qué vas a hacer con él? ¿Dónde lo vas a
algo parecido le sucedió a Jesús.
                                                                                     poner? ¿Qué vas a recordar cuándo te fijes en él?
El domingo antes de morir, Je-
sús fue con sus amigos a
Jerusalén... y les pidió que
consiguieran un borrico
para entrar a la ciudad. Una                                                           Hoy empieza la Semana Santa y Jesús, a pesar de que sabía
multitud salió de sus casas                                                          que pronto iba a morir estaba contento... ¿Por qué se sen-
a ver a Jesús.                                                                       tiría alegre a pesar de ello?
Habían oído cosas hermo-
sas de Él, de su amor por
los niños, por los pobres,
de la sabiduría de sus pala-

Reflexión para niños. Domingo de Ramos

  • 1.
    QUE TU AMORPERMANEZCA CON NOSOTROS Domingo de Abril Ramos 17 En nuestras familias, en nuestro grupo de amigos, en nuestra escuela, en nuestra parroquia, Señor, que tu amor permanezca con nosotros. Le recibimos con alegría En nuestro barrio, en nuestra ciudad, en nuestro país, Señor, que tu amor permanezca con nosotros. En todo el mundo, Señor, que tu amor permanezca con nosotros, y ayudemos a construirlo siendo cada día más buenos, más generosos, más atentos a los que sufren, más fieles a tus palabras. ¡Que así sea, Señor! acción católica general SECTOR DE NIÑOS Bendito el que viene www.accioncatolicageneral.es en nombre del Señor
  • 2.
    C bras, de que sanaba a los enfermos. Y Jesús recibió los saludos uando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, en el monte de los Olivos, envió a dos discípulos diciéndoles: «Id a la aldea de de la gente con una sonrisa humilde y mucha paz. enfrente, encontraréis enseguida una borrica atada con su pollino, Hoy también nosotros tenemos una oportunidad para procla- los desatáis y me los traéis. Si alguien os dice algo, contestadle que el Se- mar a Jesús como el centro de nuestras vidas. Debemos pare- ñor los necesita y los devolverá pronto». cernos a la gente de Jerusalén que se entusiasmó por seguir a Esto ocurrió para que se cumpliese lo dicho por medio del profeta: «Decid Jesús. a la hija de Sión: “Mira a tu rey, que viene a ti, humilde, montado en una borrica, en un pollino, hijo de acémila”». Hoy podemos decir a Jesús que nosotros también queremos Fueron los discípulos e hicieron lo que les había mandado Jesús: trajeron seguirlo, que queremos que sea el centro nuestra vida y de la borrica y el pollino, echaron encima sus mantos y Jesús se montó. La nuestra familia. Queremos que sea nuestro amigo en todos los multitud alfombró el camino con sus mantos; algunos cortaban ramas de momentos de nuestra vida. árboles y alfombraban la calzada. Y la gente que iba delante y detrás gritaba: «¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!». Al entrar en Jerusalén, toda la ciudad se sobresaltó pregun- 21,1-11 Los habitantes de Jerusalén recibieron a Jesús con gran tando: «¿Quién es este?». La multitud contestaba: «Es el pro- Mateo feta Jesús, de Nazaret de Galilea». alegría... ¿Cómo acoges tú a Jesús? ¿Qué puedes hacer para que se note la alegría de tenerle cerca como amigo? C uando alguien importante, visita un lugar, las autoridades y muchas de personas salen a las calles y lo saludan con pancartas, y flores. Y a ve- ces se sube a un coche descapotable Seguro que te vas a llevar a casa el ramo que simboliza la para que todos puedan verlo. Pues fiesta de hoy... ¿Qué vas a hacer con él? ¿Dónde lo vas a algo parecido le sucedió a Jesús. poner? ¿Qué vas a recordar cuándo te fijes en él? El domingo antes de morir, Je- sús fue con sus amigos a Jerusalén... y les pidió que consiguieran un borrico para entrar a la ciudad. Una Hoy empieza la Semana Santa y Jesús, a pesar de que sabía multitud salió de sus casas que pronto iba a morir estaba contento... ¿Por qué se sen- a ver a Jesús. tiría alegre a pesar de ello? Habían oído cosas hermo- sas de Él, de su amor por los niños, por los pobres, de la sabiduría de sus pala-