Este documento discute los retos que enfrenta la educación superior en el siglo 21. Identifica dos retos principales: 1) la globalización, que requiere una educación superior capaz de innovar y competir internacionalmente; y 2) la naturaleza cambiante del conocimiento contemporáneo, que requiere una educación basada en conocimientos integrados y contextualizados. También señala la necesidad de innovaciones educativas y un nuevo rol para los docentes enfocado en el aprendizaje permanente.