La educación superior debe satisfacer las necesidades de la sociedad actual y vincularse con el sector productivo. La sociedad del conocimiento requiere una educación superior que esté acorde con las demandas sociales y económicas, y que promueva una mayor interconexión entre la enseñanza y la producción. Lograr la calidad en la educación superior requiere la participación activa de docentes y estudiantes, y el desarrollo de capacidades críticas que beneficien al desarrollo social.