Este documento narra la historia de un joven que ha estado vagando sin comer durante varios días en un puerto. Luego de aceptar un trabajo cargando sacos de trigo en un barco, termina agotado y desesperado por el hambre. Decide ir a una lechería para comer sin pagar. Allí se sienta a beber leche y comer vainillas, y finalmente rompe en llanto debido a su desesperada situación. La dueña de la lechería lo consuela compasivamente.